Con esta cantidad hemos igualado el año anterior, dijo a Prensa Latina una fuente diplomática. “Pese a las presiones, la comunidad internacional sabe hasta dónde llega este castigo colectivo al que es sometido el pueblo cubano”, subrayó.
La voz de presidentes o jefes de gobiernos, así como de representantes de las diferentes delegaciones que acudieron a ese segmento del debate del 81 periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU en Nueva York desde el pasado martes tuvo entre sus denominadores comunes un llamado urgente a eliminar bloqueos y sanciones.
Como expresara el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el “mundo observa espeluznado cómo se impone un castigo colectivo a 10 millones de personas mediante un embargo (bloqueo) económico, energético ilegal”.
Lula abrió el debate general de este 81 periodo y en intervenciones sucesivas durante la jornada y en días siguientes, llegaron los claros reclamos de Namibia, cuya presidenta, Netumbo Nandi-Ndaitwah, señaló en su turno al podio que “se levante el embargo económico injustificado contra Cuba que ha tenido consecuencias para la economía cubana y el bienestar de su pueblo”.
“Pedimos -añadió- que se ponga fin al bloqueo energético contra Cuba y se le quite de la lista unilateral de estados supuestamente patrocinadores del terrorismo”.
También destacó la intervención de la primera ministra de Barbados, Mia Amor Mottley, quien exigió con firmeza que el Caribe se consolide como una Zona de Paz y reiteró el rechazo categórico de su país al bloqueo y las medidas coercitivas contra Cuba.
“Estamos profundamente preocupados por el agravamiento de las presiones humanitarias que enfrenta el pueblo cubano. Hay demasiados sufriendo”, afirmó al insistir en las consecuencias de “las restricciones al comercio, a las finanzas, al acceso al combustible, todo esto profundiza las dificultades, no solamente para los ciudadanos cubanos, pero para todos los que estudian y viven allí”.
Granada exhortó, por ejemplo, a que “Cuba y Estados Unidos de América aborden los muy difíciles, pero no insuperables retos que suponen el fin de las sanciones, el levantamiento del embargo, el bloqueo contra el pueblo cubano”.
Mientras Rusia advirtió que “son necesarias medidas urgentes para corregir la terrible situación humanitaria en Cuba que ahora mismo está sometida a presiones sin precedentes por parte de su vecino del norte”.
El canciller Serguéi Lavrov fue preciso: “Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo y el gobierno cubanos e instamos a Estados Unidos a levantar el bloqueo contra la isla de la libertad, a levantar todas las restricciones comerciales con Cuba y a retirar al país de la infame lista de Estados patrocinadores del terrorismo”.
Este es un ejemplo flagrante que requiere la atención de la comunidad internacional, afirmó el jeje de la diplomacia rusa.
A esta semana en la ONU, Cuba vino representada por el ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez Parrilla, quien desarrolló una amplia agenda en Nueva York.
Sus palabras en el plenario denunciaron que su país encara una agresión multidimensional del Gobierno de Estados Unidos, una hostilidad permanente, abusiva y despiadada que dura ya casi siete décadas.
“Desde enero de 2026, se ha intensificado y vuelto más cruel y peligrosa con el establecimiento de un bloqueo energético que, por vía de la intimidación y la coerción, prohíbe a todos los países la exportación de combustibles a Cuba, lo que equivale a un bloqueo naval, tipificado en el Derecho Internacional como un acto de guerra”, señaló al recalcar que “el impacto de un cerco tan férreo y despiadado tiene rostro humano.
«La guerra económica se dirige contra el pueblo. Cae sobre la población cubana en su conjunto. Cobra vidas, provoca dolor individual y colectivo, genera angustias. No es un ‘daño colateral’. Es una política deliberadamente concebida para herir en lo más sensible a las familias cubanas, impedir el bienestar y lastimar la dignidad del pueblo”, apuntó el también diputado a la Asamblea Nacional y miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba.
Además, alertó a la comunidad mundial que “persiste la amenaza del uso de la fuerza militar contra Cuba, conducta que constituye una violación del Derecho Internacional y una contravención de la Carta de San Francisco.
“De materializarse, constituiría un crimen de gran envergadura. Provocaría muertes de cubanos y de jóvenes estadounidenses y una enorme destrucción. Esperamos que nunca ocurra. Cuba ejercería con toda su determinación y energía el legítimo derecho a defenderse”, subrayó.

Naciones Unidas.- (PL) Cuarentaitrés veces se escuchó aquí el reclamo a favor del levantamiento del bloqueo de Estados Unidos a Cuba, al cierre de una semana de alto nivel en la Asamblea General de la ONU.