
El activista brasileño Thiago Ávila, integrante de la Global Sumud Flotilla y del convoy solidario internacional Nuestra América, que recientemente llevó solidaridad y ayuda humanitaria a Cuba, fue retenido este martes en el Aeroparque Jorge Newbery, de Buenos Aires, y se le prohibió el ingreso a Argentina.
El internacionalista brasileño, quien a su paso por Panamá días atrás fue retenido y sometido a seis horas de interrogatorio durante una escala en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, viajó a Argentina para participar en el anuncio de la delegación local de la Global Sumud Flotilla, que prevé navegar nuevamente desde Barcelona hacia la Franja de Gaza el mes próximo.
“La policía separó a Thiago de su familia y lo mantiene detenido con orden de deportación en Buenos Aires”, informaron fuentes cercanas a Ávila en la red social Instagram.
Según el entorno de Ávila, el activista tiene un billete para volar este miércoles hacia Barcelona para embarcarse días después rumbo a Gaza.
Autoridades de la Dirección Nacional de Migraciones y del Ministerio de Seguridad Nacional de Argentina no explicaron los motivos por los que prohibieron al activista el ingreso al país.
Mónica Schlotthauer, diputada de Izquierda Socialista/FIT Unidad y participante de la delegación argentina de la flotilla, declaró que “técnicamente, hablan de falso turismo”.
Lara Souza, esposa de Ávila y quien lo acompañaba en el vuelo, dijo a la prensa que las autoridades migratorias, tras permitirle el ingreso a Argentina a ella y a su hija, le comunicaron al activista que había “una alerta” sobre su pasaporte.
“En la sala de inmigración, la policía le dijo a Thiago que él no es bienvenido a Argentina y que no lo dejarían entrar”, relató Souza.
Tras la retención de Ávila, la delegación argentina de la Global Sumud Flotilla decidió postergar el anuncio de su participación en el convoy que viajará al enclave palestino. En un comunicado, afirmó que sus actividades no se detendrán “ni ante este ni ante cualquier otro acto de censura e intimidación”.
“Denunciamos que es una maniobra antidemocrática, criminalizante y proscriptiva, no solo contra la Flotilla Global Sumud y Thiago, sino contra todas las y los activistas que defendemos el derecho del pueblo palestino a ser libre”, afirmó el exdiputado provincial de Córdoba Ezequiel Peressini, otro de los argentinos que se sumará al viaje solidario a Gaza.
Ávila es uno de los coordinadores de la Flotilla Global Sumud a Gaza y participó recientemente en el Convoy Nuestra América a Cuba.
El pasado 25 de marzo, el activista brasileño fue retenido en el aeropuerto internacional de Panamá, donde hizo escala en su regreso de Cuba tras completar una misión con el convoy que partió desde México con 14 toneladas de ayuda humanitaria y paneles solares.
El presidente de Argentina, Javier Milei, escogió a Israel para su primera visita oficial como jefe de Estado al extranjero, En su segundo viaje, a mediados de 2025, fue calificado por el primer ministro Benjamin Netanyahu como un “verdadero amigo de Israel”.
El mandatario ha expresado reiteradamente su apoyo al Gobierno de Benjamin Netanyahu y a su guerra contra Gaza.
Recientemente, Argentina fue, junto a Estados Unidos e Israel, uno de los tres únicos países que votaron contra una resolución aprobada por mayoría en la Asamblea General de la ONU, que declaró la trata transatlántica de esclavos y la esclavitud racializada de africanos como “el crimen de lesa humanidad más grave” de la historia.
La nueva flotilla hacia Gaza, que sigue a la expedición inicial del año pasado, partirá el próximo 12 de abril desde Barcelona y contará con más de 100 barcos y cerca de 3 000 participantes, con médicos, educadores, profesionales de la construcción y especialistas para documentar los crímenes cometidos en la zona.
En septiembre de 2025, más de 50 embarcaciones de una cuarentena de países zarparon por el Mediterráneo para intentar romper el bloqueo de Israel, que interceptó entre el 2 y el 3 de octubre más de cuarenta barcos y detuvo a 473 tripulantes.
