El 4 de abril de 1978, el eminente escritor cubano Alejo Carpentier recibió. en Alcalá de Henares. el premio literario Miguel de Cervantes y Saavedra, medalla conmemorativa de la distinción y el monto material de la recompensa que remitió a Fidel para lo que fuera necesario en pos del pueblo.
Carpentier laureado en aquella jornada mostró una coherencia sin fisuras entre su extraordinaria trayectoria literaria y su conciencia social. Fue, como recordó mucho después Roberto Fernández Retamar, al inaugurar, en Casa de las Américas en 2004, el Congreso Internacional dedicado al centenario del autor de El siglo de las luces.
“Un escritor nada neutral, que una y otra vez abrazó causas justas; sufrió en su juventud prisión política por combatir un régimen tiránico en Cuba; defendió a la agredida República Española; combatió en sus artículos al nazismo; se identificó plenamente con la Revolución Cubana, que lo movió a regresar a su Patria y ponerse a disposición suya”.
Gracias Carpentier por tanto apego a lo justo.
