
Antes de llegar este lunes 5 de enero al Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, envestido como abogado de Nicolás Maduro, Barry Pollack había declarado que se sentía motivado por los casos que constituyen retos legales.
Una realidad más que un aliciente en la que se sostiene su carrera profesional de 35 años de experiencia y, que sin objeción, ha contribuido a su dominio sobre procesos litigantes, que desde un primer instante se pudieran dar por perdidos o bien innegociables.
Persuasión
La defensa del primer periodista y jefe editorial procesado bajo la Ley estadounidense de espionaje, Julian Assange, fundador de Wikileaks, y del empresario Michael W. Krautz, involucrado en el fraude interno de la compañía Enron, catalogado por el FBI como una de las investigaciones de cuello blanco más compleja de su historia; figuran entre los casos más notables en los que demostró su habilidad de persuasión.
En el primer caso logró una negociación extraordinaria en medio de la desesperanza y el caos que dilató el proceso judicial a casi 15 años, a razón de tomar un carácter político y mediático, que llegó a mellar las relaciones diplomáticas de Estados Unidos con Ecuador y Reino Unido.

De 17 cargos que le imputaban, el juzgado reconoció la declaración de solo uno por el que Assange se declaró culpable; y su condena a prisión se logró, por igual, negociar con los siete años que se mantuvo tras las rejas en espera del juicio final.
Mientras en el segundo, Pollack materializó un verdadero hito con la absolución del excontador Krautz, ante la espinosa circunstancia de timo financiero que llevó a la quiebra y disolución de la empresa energética estadounidense; contexto en el que 22 trabajadores recibieron distintas condenas.
Meticuloso y analítico
Y es que el penalista cuando va a enfrentar sus casos, se sumerge en ellos con sumo cuidado ante la cronología de los acontecimientos, sus antecedentes o propiamente su contexto; logrando no solo una nueva reinterpretación de las causas imputadas ajustada a la realidad, sino también haciendo que todo confluya de manera contundente como argumento de defensa.
Llega así ante el juez con su indiscutible As bajo la manga: una mirada distinta y razones aplastantes que conforman una perspectiva sólida, novedosa y reflexiva sobre el proceso judicial.
En la práctica, su rutina meticulosa y analítica ha sido eficaz. En el año 2015, consiguió de manera muy estratégica que la Justicia estadounidense condenara solo a 42 meses de cárcel Jeffrey A. Sterling, exoficial de la CIA, que filtró información secreta acerca de un proyecto para desmantelar el programa nuclear iraní al periodista James Risen del periódico local The New York Times; quien convirtió los detalles en parte de su libro “Estado de guerra: La historia secreta de la CIA y el gobierno de Bush” (State of War: The Secret History of the CIA and the Bush Administration)”.
Reconoce el mismo Pollack en una entrevista ofrecida a Law Dragon en el finalizado 2025 que, la sentencia está determinada entre 19 y 25 años de privación de libertad; pero en ello influyó que él encontró que Sterling había tenido una relación muy conflictiva con la CIA. Este había demandado tras su retiro a la oficina de contrainteligencia por discriminación racial.

“Así que, en la mente del gobierno, tenía un motivo para filtrar, porque estaba insatisfecho con la agencia. La otra cara es que la agencia tenía un motivo para culpar a Sterling, en lugar de a cualquier otro porque tenían una relación conflictiva con Sterling. Al final del día, el jurado lo condenó. Sin embargo, creo que el juez creyó que el Sr. Sterling era el filtrador, pero no creyó que el daño de esta filtración fuera ni remotamente parecido a lo que el gobierno lo retrataba”, revela.
A la razón, la web Chambers USA, dedicada a reconocer los principales bufetes y abogados en el país norteamericano, donde radica la firma para la cual trabaja (Harris St. Laurent & Wechsler), lo retrata tal cual un “abogado minucioso y reflexivo”.
Combinación de carisma y destrezas comunicativas
Mas, a la vista, su rostro emana carisma. Él, simplemente cree que posee la capacidad para comunicarse bien con el juzgado.
“En cierto modo, soy un traductor. Tomo mucha información muy técnica de una industria con la que el jurado puede no estar familiarizado y la comunico de forma comprensible”, lo cita la BBC Mundo.
Al respecto, algunos de sus colegas refieren que le es inherente y, le funciona muy bien a la hora de representar a sus clientes. “Desconocemos las pruebas que tiene la fiscalía (contra Maduro), pero un abogado de primera línea como Pollack consigue la absolución de personas”, dijo al portal de noticias, William Schabas, profesor de derecho internacional de la Middlesex University de Londres.
Otra realidad es que a lo largo de su carrera profesional, ha sabido combinar esta virtud con una magistral oratoria signada por la asertividad, que lo ha llevado a consolidar una alianza estratégica poderosa entre carisma y destrezas comunicativas.
Ello proporciona una conexión natural, desde una perspectiva completamente empática y ética.
Humanismo
De modo que ha logrado que se reabran casos como el de Martin Tanklneff, condenado a cadena perpetua por el asesinato de sus padres. Un expediente en el que trabajó como abogado pro bono durante cuatro años; legitimando más allá de su dominio legal, su enfoque humanista.
Pues Pollack no se conformó con que se le otorgara la libertad en 2007 a aquel hombre inocente que entró a prisión en 1990, tras la manipulación del detective James McCready que llevaba la investigación, y lo representó en demandas civiles que terminaron en una compensación de 13.4 millones de dólares.

A propósito, Pollack mereció el Premio Defensor de la Inocencia, del Proyecto de Inocencia del Atlántico Medio, y el Premio Campeón de la Justicia Gideon, de la Asociación de Abogados Defensores Penales del Estado de Nueva York.
El litigio lo motivó desde entonces ha revisar solicitudes de reclusos, y a la vez a trabajar dentro del Proyecto Inocencia. Lo que declaró a Law Dragon que es un trabajo duro, porque una vez que estás condenado, el sistema está configurado para mantener las condenas.
“Así que, estos casos a menudo toman años para litigar, pero realmente no hay nada más gratificante que ver que ese tipo de injusticia sea corregida”, refirió, dando muestras de la sensibilidad y pasión que lo mueven por su trabajo.
Al mismo medio confesó: “Yo tiendo a pensar que es la vida del cliente. Así que, para mí, realmente se trata de establecer confianza y franqueza. Esa confianza se construye. No voy a endulzarlo; no voy a decirte lo que quieres oír. Voy a decirte la verdad sin adornos, pero lo haré de una manera que te ponga en control. Tú vas a ser quien esté armado con la información que necesitas para tomar la decisión correcta para ti”.
Ahora, cuando encara otra jornada de tensiones en defensa del presidente constitucional Nicolás Maduro, Pollack vuelve a sorprender a no pocos al esperarse una petición de fianza y él ir tras fundamentos más sólidos ante el juzgado de Nueva York: Inmunidad de jefes de Estado y la ilegalidad de la operación desplegada por EE.UU. en el país sudamericano.
Por el momento, el Departamento de Justicia modifica el cargo de que el líder bolivariano encabeza el Cartel de los Soles, al reconocer que la organización no existe como tal; no obstante, mantiene su acusación bajo el concepto de narcotráfico, narcoterrorismo y tenencia de armas destructivas; que a la luz de la justicia se revelarán como estrategias del Gobierno norteamericano para adueñarse del petróleo de la nación.
