
Enfocados desde las transformaciones con la autonomía empresarial, municipal y el balance territorial comenzó la campaña de siembra de primavera, este primero de marzo, en la provincia de Granma.
La plantación en los cultivos varios se extenderán hasta el 31 de agosto próximo y requerirá de un doble esfuerzo de los agricultores enfrentados a las limitaciones con el suministro de insumos, provocados por la agresión económica del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba.
Aquí se trabajará en completar las áreas planificadas para los llamados cultivos rústicos, como yuca, plátano y malanga, en impulsar la siembra de cultivos de ciclos cortos, como maíz tierno, boniato, calabaza y habichuela.
Otra prioridad es la siembra de 350 hectáreas de plantas oleaginosas, como ajonjolí, girasol y maní, para obtener aceites vegetales comestibles.
También, el promover el empleo de fertilizantes orgánicos y bioinsumos, para disminuir el efecto de las carencias de paquetes tecnológicos tradicionales con el crecimiento de la agricultura urbana, suburbana y familiar, a partir de la plantación en la totalidad de los canteros de huertos y organopónicos.
Incluye la etapa, el alistamiento de miniindustrias para aprovechar las campañas de tomate y mango, además de la entrega de más de 800 hectáreas ociosas, destinadas al autoabastecimiento alimentario.
Granma potenciará el empleo de sus 10 mil yuntas de bueyes, cerca de cuatro mil 200 mulos, 100 búfalos entrenados para labores agrícolas y 42 mil equinos como medios de transporte.
