¿Cuáles han sido las modificaciones implementadas en la formación de pregrado ante la compleja situación del país?

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Por Granma | 26 marzo, 2026 |
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El Ministerio de Educación Superior (MES) ha emitido orientaciones para dar continuidad al proceso de formación de pregrado, que incluyen modificaciones curriculares, flexibilización de las evaluaciones y la reorganización de los escenarios docentes en los territorios, a partir del desabastecimiento agudo de combustible, agravado por el recrudecimiento del bloqueo de EE. UU. y la compleja situación energética.

Así lo informó Deysi Fraga Cedré, directora general de Pregrado del MES, quien explicó que estas medidas –que complementan las adoptadas en febrero– responden a la necesidad de repensar el proceso formativo en un contexto actual.

De acuerdo con los datos ofrecidos, en Cuba se desarrollan actualmente 171 programas académicos de pregrado –64 de Técnico Superior y 107 carreras universitarias– con una matrícula total de 176 579 estudiantes. Del total, 92 800 pertenecen al curso diurno, precisamente «los jóvenes que, si no están en la universidad, ¿dónde están?», subrayó Fraga Cedré.

PROCESO DE DESCENTRALIZACIÓN

Desde febrero, como parte del reordenamiento ante la situación que enfrenta el país, se trasladaron hacia sus municipios de residencia 7 879 estudiantes que cursaban estudios fuera de su territorio. La Universidad de La Habana, por ejemplo, acoge a 2 412 jóvenes de otras provincias; la UCI, a 1 605; la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, a 1 021; entre otras, cifras que evidencian –según la directiva del MES– «cuán equitativa es nuestra educación superior, que un joven de cualquier rinconcito puede estudiar en una carrera nacional».

En este nuevo escenario, las universidades territoriales asumen la responsabilidad de atender también a los estudiantes de carreras nacionales y regionales.

EXPERIENCIA ACUMULADA Y NUEVAS MODIFICACIONES

La Directora General de Pregrado recordó que la universidad cubana ha enfrentado situaciones complejas anteriores –como la COVID 19, huracanes o la coyuntura energética– que permitieron acumular experiencias en «cómo planificar, ejecutar y controlar el proceso de formación». Sin embargo, advirtió que «no es lo mismo dar clase en la universidad que ir al municipio», por lo que se imponen modificaciones en las formas de organización, los métodos y la evaluación.

Entre las principales orientaciones se encuentran:

-Identificar los contenidos esenciales de cada carrera y reajustar la ubicación de asignaturas en otros periodos lectivos cuando resulte necesario.

-Reducir las evaluaciones a las imprescindibles y emplear métodos personalizados –portafolios, estudios de caso, proyectos– que permitan «individualizar el aprendizaje».

-Realizar exámenes integradores con enfoque interdisciplinar que evalúen más de una asignatura.

-Convocar, de manera excepcional, exámenes de suficiencia fuera de los términos habituales.

«No es tener miedo –aclaró Fraga Cedré–. Hay quien piensa que detener el proceso es lo mejor, pero eso sería desaprovechar la oportunidad de que jóvenes universitarios estén en su municipio, identifiquen sus problemáticas y quieran transformarlas».

ATENCIÓN PRIORIZADA AL ÚLTIMO AÑO Y CULMINACIÓN DE ESTUDIOS

La Directora General de Pregrado enfatizó que los estudiantes del último año constituyen una prioridad. Para ellos, se flexibilizarán los requisitos de egreso, particularmente el ejercicio de certificación de idioma inglés –que deberán realizar entre marzo y mayo– y las modalidades de culminación de estudios.

«El reglamento docente permite hoy, además de la tesis y el examen estatal, el portafolio, los artículos en revistas científicas arbitradas», recordó. En este sentido, se autoriza que los ejercicios de culminación se realicen en los territorios de residencia, con tribunales integrados por profesores y especialistas de la producción y los servicios.

«Un joven que va a defender su trabajo de diploma en el municipio, con el especialista que trabaja en su empresa, está comprometiéndose con su quehacer profesional hacia el futuro», valoró.

SIN DEJAR A NADIE ATRÁS

En un contexto en el que la conectividad y el acceso a recursos tecnológicos son limitados, Fraga Cedré insistió en que las modalidades de estudio «no podrán sustentarse únicamente en el empleo de plataformas digitales». Se orienta, en cambio, la realización de encuentros presenciales sistemáticos en los municipios, la preparación del claustro para acompañar a los estudiantes en sus territorios, y el fortalecimiento del trabajo político-ideológico y de las organizaciones estudiantiles en los nuevos escenarios.

«Lo más valioso –concluyó– es ese recurso humano nuestro que siempre quiere avanzar. Lo más importante es no dejar a nadie atrás, pero avanzar en la medida de las posibilidades, atendiendo las características de cada pedacito de Cuba».

Las modificaciones podrán extender la duración de las cohortes no terminales, pero garantizarán que, para septiembre de 2026, «un grupo importante de jóvenes se incorporen como profesionales a la producción y los servicios para el desarrollo del país».

Foto: Ministerio de Educación Superior
Foto: Ministerio de Educación Superior

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