En entrevista exclusiva con el canal ruso RT, publicada este viernes, el jefe de la misión diplomática del gigante euroasiático en la nación caribeña recalcó que las relaciones entre Moscú y La Habana «están a la altura de la cooperación estratégica». «Vamos a seguir juntos por este camino, superando las dificultades”. El diplomático comentó cómo frente a la arremetida que vive el pueblo y Gobierno cubano de un bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, buena parte de la comunidad internacional ha demostrado estar del lado de la verdad.
«Bueno, el apoyo político, el apoyo de otros Estados, de otros países, siempre es importante. Y, de verdad, la comunidad internacional en esta situación tan complicada demostró que, la inmensa mayoría de los países están del lado cubano», manifestó Koronelli.
En ese contexto, destacó que «obviamente, además de apoyo político, Cuba necesita apoyo material».
Al respecto, agregó que desde Rusia analizan las posibilidades de prestar esta ayuda en el plano bilateral, pero, además, lo están haciendo a través de los organismos internacionales.
El embajador recordó que cada año, mediante su aporte al programa mundial de alimentos, Moscú suministra a La Habana varios productos alimenticios «y va a seguir haciéndolo», sentenció
Asimismo, Koronelli precisó que los proyectos conjuntos con Cuba se mantienen, pese a las afectaciones por combustible. «Está claro que esa situación tan complicada con el combustible, afecta a algunos de ellos, pero sí los mantenemos en nuestra agenda».
En ese sentido, añadió que para el mes de abril está prevista la realización de la Comisión Intergubernamental Ruso-Cubana de Cooperación Comercial, Económica, Científica y Técnica.
«Esta reunión debe celebrarse en Moscú. Esperamos que la falta de combustible no afecte a esta reunión tan importante donde vamos a estudiar la situación con los proyectos ya acordados y vamos a seguir buscando nuevos», insistió.
Previamente, el portavoz presidencial de Rusia, Dmitri Peskov, reiteró que su país examina opciones para ayudar a Cuba en medio de una grave escasez de combustible, como consecuencia del bloque petrolero impuesto por Estados Unidos.
«Hemos mantenido conversaciones a lo largo de estos días, estamos en contacto con nuestros amigos cubanos, estamos discutiendo sobre las opciones que hay para proporcionarles ayuda. Por razones obvias, no se puede hablar de estos asuntos tan en público», declaró el vocero del Kremlin en declaraciones a los medios de comunicación.
El 29 de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con «numerosos países hostiles», de acoger a «grupos terroristas transnacionales» como Hamás y Hezbolá y de permitir el despliegue en la isla de «sofisticadas capacidades militares y de inteligencia» de Rusia y China.
Ante estas acusaciones sin fundamento, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que «esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales».

