
El Nengón es una manifestación músico-danzaria, rica y singular, intrínsecamente ligada a los vaivenes del río más largo de Cuba. Su origen se encuentra en el municipio granmense de Cauto Cristo y, aunque Guantánamo y Baracoa marcaron espacios comunitarios con el Changuí y el Kiribá, nuestra variante sonera cuenta con una historia peculiar.
Establecido desde 1898, el Nengón contó con agrupaciones que actuaron en los campamentos donde el marqués de Tenerife y capitán general de Cuba, Valeriano Weyler, concentraba a los cubanos para evitar que apoyaran a las tropas mambisas.
Los hombres, con poco tiempo para disfrutar de la fiesta, solían asistir a los guateques con pantalones de trabajo y espuelas. En compañía de las mujeres que habitaban el fértil llano oriental llevaron al baile coreografías improvisadas, todo un reflejo de las labores cotidianas del vaquero: el toreo de vacas y la monta de caballos, con movimientos coreográficos a menudo intensos.
Desde entonces el Nengón se caracteriza por su sonoridad y tumbao, con ritmos sincopados y alegres, cuyas melodías suelen ser pegajosas y festivas, diferenciándose notablemente de otras variantes del son oriental.
Su interpretación se ha convertido en una de las mayores expresiones folclóricas cubanas, por la originalidad y ejecución que le imprimieron un estilo particular al género.
Según testimonios de Doña Antonia Ramírez y su hermana Julia, organizadoras de los referidos guateques en el territorio precisan que entre los instrumentos destacaban :el tres, la tumbandera (tambor arco) fabricada con un arbusto llamado popularmente palo bronco, cuerdas de fibra sonora y un parche de cuero.
Complementaban el listado: la Bunga, un tambor hecho de un palo ahuecado y piel de jutía, trincado con cuerdas de cuero o alambre, además de las maracas.
Hoy, el grupo portador El Nengón del Cauto, asociado a la Casa de Cultura local, es un fiel reflejo de saberes y habilidades transmitidas generacionalmente, en su mayoría por influencia familiar. Su compromiso es preservar y difundir la riqueza cultural de esta región, única por la sonoridad musical en Cuba.
