
La provincia de Granma incrementó en el 2019 sus producciones físicas, al cumplir más del 80 por ciento de las 118 planificadas para la etapa, aun en medio de considerables recortes materiales.
La gestión en ese sentido se priorizó en el programa de producción de alimentos, sobre todo los procedentes del sector de la agricultura, a partir del impulso a los polos productivos, y las múltiples alternativas desarrolladas por las empresas del MINAL.
Las mayores dificultades en la etapa se presentaron en los derivados de la harina y algunas del sector industrias, afectadas mayormente en ese período coyuntural.
En el año se elevaron a 39 los renglones exportables, a cargo de 25 entidades, que aportaron a la economía territorial por esa vía más de 150 millones de pesos.
Como parte de este último programa se dio una atención particular a la producción de medicamentos en la MEDILIP (productora de medicamentos líquidos), y al incremento del cultivo de camarón, y a la comercialización de la larva de ese crustáceo.
Entre las nuevas incursiones en el programa, y que se materializarán en el año que comenzó, destaca, por citar un ejemplo, la comercialización de abejas reinas, apoyada tal gestión en la inseminación artificial.
Para el 2020 se intensificarán los esfuerzos del territorio por cumplir más producciones físicas, e incluso crecer en los volúmenes productivos, tal es el caso del carbón, un rubro exportable donde existen infinitas potencialidades por aprovechar.
Buscar valores agregados a los productos, elevar la calidad y la eficiencia de todos los procesos productivos, constituirán objetivos esenciales para el 2020.