Irán cierra la puerta a la vía militar: “La cuestión nuclear solo se resuelve con diplomacia”

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Por Cubadebate | 21 febrero, 2026 |
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El titular de Relaciones Exteriores de Irán enfatizó que la relación futura dependerá del trato que reciban de la Administración estadounidense. Foto: Xinhua.

Irán ha vuelto a trazar una línea roja en el tablero diplomático: la cuestión nuclear no se resolverá con bombas, sino con palabras. Así lo afirmó el ministro de Asuntos Exteriores persa, Abbas Araghchi, en una entrevista reciente en la que defendió que la experiencia del conflicto armado de junio de 2025 demostró que la tecnología nuclear iraní no puede ser destruida mediante ataques militares. “La diplomacia es el único camino viable”, sentenció.

El canciller iraní aseguró que incluso Washington ha tenido que aceptar esta realidad al regresar a la mesa de negociaciones en busca de un entendimiento bilateral. A pesar de la disposición al diálogo, Araghchi dejó claro que Teherán se mantiene preparado para cualquier escenario: “Estamos listos tanto para la paz como para la guerra”.

En sus declaraciones, el diplomático desmintió categóricamente las versiones que circulaban en medios internacionales sobre una supuesta oferta iraní para suspender el enriquecimiento de uranio durante dos o tres años, así como los rumores de que Estados Unidos exigía el cese total de dichas actividades.

Según Araghchi, esas especulaciones son completamente falsas. Aclaró que en las recientes conversaciones indirectas celebradas el 17 de febrero en Ginebra, la delegación persa no planteó la opción de “enriquecimiento cero” ni ofreció pausa alguna en su programa nuclear.

Precisamente, tras esa ronda de contactos en Suiza, el jefe de la diplomacia iraní anunció que en un plazo de dos o tres días su equipo elaborará un borrador de proyecto para un posible acuerdo con Estados Unidos.

El avance ha sido posible gracias a que ambas partes alcanzaron un consenso sobre un conjunto de “principios rectores” y la estructura que podría tener un pacto definitivo, el cual abordaría tanto el programa nuclear iraní como el levantamiento de las sanciones económicas.

Araghchi condicionó el futuro de la relación bilateral al comportamiento de la Administración estadounidense.

“Responderemos con respeto al respeto, pero con la misma fuerza si se nos intenta presionar”, advirtió. Eso sí, el ministro se cuidó de distinguir entre las políticas hostiles del Gobierno de Estados Unidos y la población de ese país, a quienes no considera enemigos. En ese sentido, recordó que las estrategias de sanciones y presiones aplicadas por administraciones anteriores no han logrado doblegar a Irán.

El diálogo se reactiva en un clima de alta tensión regional, marcado por el despliegue militar estadounidense en Oriente Medio y las amenazas del presidente Donald Trump, quien hace diez días lanzó un ultimátum a Teherán: o se firma un acuerdo nuclear o habrá consecuencias negativas.

Precisamente, el pasado jueves 19 de enero, el representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, remitió una comunicación formal al Consejo de Seguridad y al secretario general de la ONU, António Guterres, para advertir sobre las repercusiones de una eventual acción militar.

En la misiva, Iravani sostuvo que cualquier ofensiva por parte de Estados Unidos provocaría una reacción “decisiva y proporcional” de Teherán, alertando sobre las consecuencias incontrolables que esto tendría para la estabilidad internacional.

El diplomático dejó claro que Irán no busca iniciar un conflicto bélico, pero subrayó que hará uso de su derecho inherente a la legítima defensa si su soberanía es vulnerada.

En un mensaje directo a Washington, advirtió que una opción militar por parte de Estados Unidos convertiría automáticamente en objetivos legítimos de ataque a todas sus bases, instalaciones y activos en la región.

El historial reciente no invita al optimismo. En junio de 2025, una escalada de hostilidades llevó a bombardeos contra centros nucleares iraníes, represalias de Teherán contra bases militares y un conflicto armado con Israel que se prolongó durante doce días, hasta que se alcanzó un frágil alto el fuego. Aquella experiencia, según Araghchi, demostró que la guerra no es el camino.

(Con información de TeleSur)  

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