
Cada Primero de marzo, desde 1971 se celebra el día del trabajador de la Industria Ligera, inspirados en las ideas y el ejemplo de José Ramón Martínez Álvarez, trabajador de este sector y asaltante del Cuartel Moncada y expedicionario del yate Granma.
En una humilde casa en Pinar del Rio nació José Ramón Martínez Hernández, un niño afable, de carácter rebelde y cariñoso.
De procedencia humilde tuvo que dedicarse desde pequeño a la ayuda del sustento familiar, comienza trabajando en una de las fondas de la localidad repartiendo cantinas, fue auxiliar de cocina y, después pasó a trabajar en la Arenera de “Quiebra Hacha”.
También trabajó en la construcción, pero al cumplir los dieciséis años comenzó a laborar de aprendiz en la Tenería José Suárez e hijos.
Al producirse el golpe de estado del 10 de marzo de 1952 siente pavor por el sátrapa de Fulgencio Batista y no oculta su descontento.
Ingresa al M-26-7 y se enrola en los trajines conspirativos. Aprende el arme y desarme de las armas, practica tiros con mucho entusiasmo pues sabía que llegaría el momento de poder derrocar al tirano. Cumplía fielmente las órdenes de Fidel con total discreción.
El 24 de julio se despide de su familia y sale rumbo al oriente, se reúne con Renato Guitart y Pedro Miret. Fidel da las instrucciones del Asalto y él es asignado junto a Abelardo García, Léster Rodríguez, Mario Dalmao, Ángel Sánchez y Raúl Castro fueron al Palacio de Justicia, con el objetivo de neutralizar la ametralladora calibre 50 que estaba encima del Hospital Saturnino Lora para que no hiciera blanco en las posiciones de los asaltantes al cuartel Moncada y apoyar así el asalto al mismo.
Se hace imposible la resistencia y deciden retirarse. Regresa La Habana y se refugia en la embajada de Panamá. Viaja a este país y luego se traslada a Costa Rica, donde permanece hasta que se enrola en la expedición del Granma.
Vino en el Yate Granma y desembarcó en Playa Las Coloradas, tuvo su primer bautismo de fuego en Alegría de Pio, pero su empeño en luchar por una Cuba libre no mengua, hasta que en 1957 cae abatido por las armas enemigas.
Sus restos se encuentran en su nicho de gloria en el Mausoleo a los Mártires de Artemisa donde el pueblo rinde tributo.
El Sindicato Nacional de la Industria Ligera, desde 1971, representa y defiende los derechos y el bienestar de los trabajadores de este sector, que comprende la realización de actos políticos, culturales en todos los centros laborales de la rama en los que se estimulan a los trabajadores del sector.
