
La Habana, -Los ecos del recibimiento de Cuba a sus hijos caídos no podrá ser borrado jamás de la memoria nacional.
El dolor, el antiimperialismo y el compromiso con el país, son hoy sentimientos que se agudizan en un pueblo que desde temprano se movilizó en la capital para recibir y homenajear a sus 32 hijos caídos en Venezuela en combate desigual contra las fuerzas estadounidenses.
La denuncia ante tal hecho y la convicción de que ninguna acción terrorista podrá socavar lo construido por y para los cubanos fue el sentir de todos los que se reunieron en el territorio nacional para, de diferentes maneras, rendir tributo a los que honor merecen.
El pueblo no se rendirá ante las estrategias imperialistas, así lo afirmó de Nelson Guzmán, profesor de la Universidad del Deporte “Manuel Fajardo” quién declaró a la Agencia Cubana de Noticias su más profunda condena a lo que calificó como un acto vil por parte de la administración Trump.
Señaló que una vez más se ha demostrado al mundo las verdaderas intenciones de un gobierno que ha pensado históricamente que América Latina es el patio del que puede disponer a su antojo.
Ante el despliegue de personas, subrayó que rendir tributo a los mártires es lo menos que puede hacer un ciudadano comprometido con la nación, al mismo tiempo que enfatizó que la mayor de las Antillas no frenará sus propósitos de continuar la construcción del Estado socialista aunque al imperio no le guste.
Las lágrimas en el rostro de Sandra Chaviano, son el reflejo de la conmoción de una tierra que ve como se escribe otra de las páginas difíciles de la historia nacional, las cuales tienen como autores al horror y la crueldad y chocan con la dignidad solemne de un pueblo.
Chaviano, quien es trabajadora de la Corporación de la Aviación Cubana S.A., comentó a la ACN que su presencia en el homenaje a los caídos es resultado de sus principios revolucionarios y de entender que reverenciar a los héroes es reconocer el coraje y la valentía en el ser humano.
El pasado 3 de enero la humanidad fue testigo de la inmoralidad, al ser Venezuela agredida y despojada de su presidente, pero 32 cubanos, en medio de las balas pusieron su pecho para demostrar allí que defender la dignidad no se negocia aunque cueste la vida.
