
El pueblo granmense reafirmó, este viernes, su decisión de imponerse a las dificultades, por más complejas que sean las circunstancias, durante el acto central de la provincia por el aniversario 67 del triunfo de la Revolución.
La plaza Ángel Frías, del municipio de Río Cauto, territorio duramente golpeado por el huracán Melissa y símbolo de recuperación y unidad, acogió la celebración, en la que participaron representantes de todos los municipios.
Yudelkis Ortiz Barceló, primera secretaria del Partido en la provincia, y Sadia Pérez Nápoles, principal dirigente de la organización en la localidad sede, coincidieron en destacar que la Revolución sigue viva y adelante gracias a la voluntad, la inteligencia y el sentido de soberanía del pueblo cubano, capaz de sobreponerse a los más duros obstáculos.
Ortiz Barceló recordó que en este suelo heroico, donde la historia se respira en cada surco, el huracán Melissa intentó doblegar a Río Cauto a finales de octubre, pero encontró a un pueblo organizado.
Evocó escenas conmovedoras de rescate y solidaridad, como la protección de miles de personas en peligro y el salvamento de niños y familias en zonas vulnerables, que calificó como expresión concreta del legado humanista de la Revolución y de la prioridad absoluta concedida a la vida.
La dirigente subrayó que la respuesta popular ante la tragedia demostró la vigencia del pacto inquebrantable entre el pueblo y su Revolución, probado a lo largo de décadas.
Enfatizó que en cada granmense se hallan las reservas morales necesarias para enfrentar el contexto actual, y convocó a no pensar en otra cosa que no sea en vencer, honrando la memoria de héroes y mártires, con resultados en la producción, los servicios y la vida comunitaria.
En su intervención, Ortiz Barceló llamó a fortalecer la batalla económica como tarea principal, con énfasis en la producción de alimentos, la recuperación de los programas agropecuarios, la siembra de arroz, el desarrollo de fuentes renovables de energía y en el control riguroso de los recursos.
Destacó que se trabaja a partir de un plan emergente de siembra de ocho mil 616 hectáreas, principalmente de cultivos de ciclo corto; en la recuperación de los polos productivos de Cauto La Yaya y Mártires de Artemisa, y en los bloques productivos Cautillo-Bejuquero, el Caño, Cuchillo y Belic, entre otros.
Alertó sobre la complejidad del escenario internacional, marcado por el resurgimiento de posturas hostiles contra Cuba y Venezuela, y reafirmó que la clave para avanzar radica en trabajar duro, producir más, enfrentar la corrupción, las ilegalidades y las indisciplinas sociales, y hacer un uso creativo de los recursos disponibles.
La Primera secretaria del Partido en Granma ratificó el acompañamiento inquebrantable a la Revolución Bolivariana de Venezuela y denunció con firmeza el genocidio contra el pueblo palestino, e insistió en que la Revolución solo puede sostenerse con resultados tangibles, con consagración, creatividad y un estrecho vínculo con el pueblo, y convocó a que el año 2026 sea asumido como un período de trabajo intenso, disciplina y participación consciente en cada centro laboral, cooperativa y comunidad.
Por su parte, Sadia Pérez Nápoles expresó el orgullo del heroico pueblo de Río Cauto por acoger la conmemoración y subrayó que los 67 años transcurridos desde el triunfo del 1 de Enero constituyen una epopeya ininterrumpida de dignidad, justicia social y construcción socialista, sostenida por el protagonismo de la gente sencilla.
Recordó que la Revolución abrió el camino a la verdadera independencia, a la alfabetización, a la Salud Pública gratuita y universal y a la educación para todos, y afirmó que, pese al bloqueo y a los embates de fenómenos naturales como Melissa, el espíritu del pueblo se ha forjado en la adversidad, haciéndose más ingenioso, más unido y más cubano.
Pérez Nápoles dirigió un reconocimiento especial a las familias que antepusieron la vida de sus vecinos a las pertenencias materiales; a los combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior que arriesgaron sus vidas en los rescates, y a la solidaridad activa que brotó en cada barrio.
Asimismo, exhortó a fortalecer la unidad desde el debate responsable, a intensificar la batalla ideológica, cultural y comunicacional en defensa de la verdad de Cuba, a incrementar la producción de alimentos y a asumir como propia la lucha contra la corrupción, las ilegalidades y las indisciplinas sociales.
Ambas dirigentes coincidieron en que la Revolución no es solo pasado, sino presente y futuro; es hacer, construir, defender y amar a Cuba por encima de todo, en condiciones extremas, pero con la honra de ser continuidad.
