Nuestras deudas con Mella

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Por Osviel Castro Medel | 25 marzo, 2026 |
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Este 25 de marzo se conmemoran 123 años del nacimiento de Julio Antonio Mella McPartland, el hombre que fundó la FEU y fue asesinado en México,  con el que tenemos deudas inmensas.

Deudas por no haberlo estudiado lo suficiente, por no haber buscado sus pasajes humanos y hermosos. 

No deberíamos olvidar que aquel joven recio y robusto protagonizó una huelga de hambre de 18 días y que estuvo cerca estuvo de la muerte solo para probar que no había sido él quien tiró petardos  a una cervecería habanera La Polar. 

En esa huelga, del 5 al 23 de diciembre de 1925, Julio Antonio, con apenas 22 años, perdió ¡35 libras!, algo que asombró a propios y extraños.

Vale resaltar que su acto de hambruna voluntaria no fue aprobado por varios de sus compañeros del Partido Comunista. Este hecho después le costó la separación de la organización, un correctivo injusto, reparado luego. 

Machado y sus secuaces querían hacerlo del camino. Él respondió con su cuerpo, con su vida, con su incansable hacer.

Había nacido el 25 de marzo de 1903, de manera que al caer,  ultimado por un balazo, no había cumplido los 26.

La frase  que lo dibuja como el cubano que más hizo en menos tiempo no resulta un cumplido:  fundó la Federación Estudiantil Universitaria, estrechó la mano de Carlos Baliño para crear un partido que se atrevió a llevar el nombre de comunista en tiempos de cacerías de brujas, escribió en Alma Mater y Juventud bajo seudónimos como Cuauhtémoc Zapata o Lord Mac Portland; y entregó su pensamiento a la Universidad Popular José Martí, a la Liga Antimperialista, a la Asociación de Nuevos Emigrados Revolucionarios Cubanos en México. 

No es ocioso remarcar que provocaba suspiros femeninos por su porte físico; que amó a Olivia Margarita Zaldívar Freyre, una camagüeyana cuyo padre siempre se opuso al matrimonio.  También que amó a Tina Modotti, la italiana que le hizo la última foto después de muerto, el 10 de enero de 1929, en México. 

Perdió a la hija recién nacida de su unión con Olivia. Otra pequeña, Natasha, nació en México el 19 de agosto de 1927 y murió en Miami en febrero de 2014.  Mella, lamentablemente, no pudo verla empinarse en la vida.

A Julio Antonio debemos buscarlo para ahuyentar las pifias. Él tiene que estar en cada batalla contra la deshonra y la corrupción, en las peleas contra quienes viven de las apariencias, en los deseos de Cuba de crecer.

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