
Cinco años atrás esto era prácticamente un potrero, se sembraban dos o tres carreras de cualquier producto y ya. Había perdido su esplendor de huerto referencial, explica Maikol Vazquez Tortosa, mientras sus manos señalan hacia el campo. Ahora es otra cosa, hay cambios. Sonríe.
Arrendé tractores y picadoras para preparar la tierra, hicimos un pozo y sembré maíz, yuca, pepino y cebollín, y luego, en la campana de frio, logré remolachas, col, tomate y Ají pimiento, este último fue decisivo en las ganancias.
Asociado a la Ubpc Francisco Castro Ceruto, Vázquez Tortosa es uno de los primeros productores en Campechuela en montar el sistema fotovoltaicos en su finca Ebenezer y cuyo impacto ya muestra sus frutos.
Ante las adversidades acarreadas por la falta de combustibles y los gastos de una planta para generar energía eléctrica, los paneles solares son la salvación, pues no solo pago menos por consumo, sino que puedo ajustar el riego a determinadas horas.
Ahora mismo se preparan dos hectáreas para sembrar boniatos, y en igual cifra coseché antes más de 600 quintales de cebolla.
Yo comencé con 2.14 hectáreas y ahora tengo 6, y proyecto el montaje de una Casa de Posturas y un Módulo pecuario en la parte alta, para la crianza de chivos, ovejas, puercos, conejos y aves de corral.
Procedente de la comunidad rural campechuelense Altos de Jo, este hombre de 42 años, casado y con cinco hijos aprendió a cultivar la tierra y cuidar la familia. En Campechuela encontró el apoyo del Partido y el Gobierno para asumir sus nuevos compromisos.
Tengo invertidos más de 5 millones de pesos en la cebolla, cuya mayor cantidad ahora mismo está en almacenes porque el mercado está abarrotado. Vendo en 5 puntos pero la salida es lenta y súmale a ello que otros municipios venden aquí también.
Tenemos autorizó para salir a otros territorios granmense, pero la situación en estos no es diferente, y por otro lado el traslado, combustible, impuestos y otros gastos asumidos lo hacen todo irrentable. Si pudiéramos salir a otras provincias, tal vez habría ganancias.
Este año llegué a tener en el campo hasta 35 hombres contratados para cosechar la cebolla e imagínese que se les pago 1000 pesos a cada uno por día, más similar cifra a los 10 trabajadores permanentes de la finca. Le repito, el ají pimiento es el que responde, comencé su recogida en diciembre y todavía hay más en el campo.
Alrededor del área hay sembrado plátanos burro y censa 324 de los que he recogido más de 15 quintales, y cuento con pepino verde para semilla y pronto instalare los 8 paneles que me faltan y garantizar los 10.2 kilowatt de entrega.
Vivo de lo que produzco, me satisface hacer donaciones a instalaciones hospitalarias y asistenciales, así como a personas vulnerables. De algo estoy seguro periodista: hacer producir la tierra, es proponérselo, sentencia tras el apretón de manos de despedida.
