La organización, que se sumó a la denuncia nacional e internacional, advirtió sobre la escalada de hostilidad de la actual administración republicana en América Latina y el Caribe, haciendo mención además a las medidas continuas hacia Cuba que refuerzan el bloqueo económico, financiero y comercial que hace más de seis décadas intenta asfixiar a la nación caribeña.
“Trump dice: primero Venezuela, luego Cuba. Nosotros decimos NO”, subrayó el Comité angelino, que integran la extensa Red Nacional sobre Cuba en Estados Unidos.
Necesitamos organizar acciones a nivel mundial, protestas callejeras y charlas informativas como las que estamos realizando aquí en Los Ángeles, frentes unidos con las fuerzas más amplias posibles, señaló un comunicado de prensa.
También, en Estados Unidos, la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales, comúnmente llamada AFL-CIO, se pronunció por primera vez en contra de los ataques estadounidenses al país latinoamericano.
«Nos unimos a la comunidad laboral internacional para condenar las acciones inconstitucionales del presidente Trump en Venezuela», enfatizó una declaración de la mayor central obrera de los Estados Unidos y Canadá.
La madrugada del 3 de enero, en un alarde de poderío militar, el Gobierno de Estados Unidos lanzó ataques aéreos en Caracas y otros objetivos en Venezuela en una operación que Trump tildó de “brillante”.
Como resultado Maduro y su compañera de vida fueron extraídos por la fuerza de Venezuela y conducidos a Estados Unidos donde serán juzgados por acusaciones de narcoterrorismo, que tanto el líder bolivariano como las autoridades de Caraca han negado persistentemente.
En una conferencia el propio sábado desde Mar-a-Lago, Trump, quien ya había comentado que vio en tiempo real el ataque como si fuera un programa de TV, no descartó otra ronda de bombardeos y afirmó que Estados Unidos a partir de ahora asumirá el gobierno de Venezuela hasta que se logre una “transición justa”, la cual no tendrá límite de tiempo.
Una entrevista telefónica concedida a la revista The Atlantic, destacó las amenazas del mandatario estadounidense si Delcy Rodríguez, nombrada como presidenta encargada en Venezuela en ausencia de Maduro, no cumple con las exigencias de Washington.
Trump sostuvo que su gobierno evaluará el comportamiento de las acciones de la nueva dirigencia venezolana para definir el rumbo de la relación bilateral. Aseguró que, si Rodríguez “no hace lo correcto”, Estados Unidos podría imponerle un precio aún mayor que el de Maduro.

