
La Habana, -Integrantes de la sección europea del convoy “Nuestra América” ratificaron hoy, durante una visita al Hospital Docente Ginecobstétrico “Ramón González Coro”, de esta capital, el compromiso de estos con la isla y recordaron el apoyo recibido por el personal médico cubano durante los momentos más críticos de la pandemia del COVID-19.
Andrea Santor, miembro de una organización de solidaridad con Cuba, calificó como un privilegio su trabajo como intérprete de los médicos cubanos que llegaron a Turín, Italia, en plena emergencia sanitaria, y aseguró que un país con menos recursos que el europeo estaba allí ofreciendo su ayuda desinteresada.
“Es un deber de todos los hombres libres en el mundo hacer algo por Cuba, este país nos ayudó en un momento crítico para nosotros”, afirmó el visitante, quien reconoció que las dificultades que viven los cubanos apenas pueden imaginarlas desde fuera y que lo que traen desde la nación europea es solo una gota en comparación con lo que ha brindado la isla al resto del mundo.
Los visitantes agradecieron también el esfuerzo diario que realizan los cubanos porque, dijo, son un ejemplo que va más allá de este año y de estas circunstancias, y que llegar hasta la isla en las actuales condiciones de asedio ya es un logro en sí mismo.
Durante el encuentro, Raiza Ruiz, miembro del equipo de ginecología de la institución, expresó su orgullo y satisfacción por el acompañamiento de amigos internacionales, y destacó que en cada uno de los profesionales de la salud lo que más se aprecia es el sentido de pertenencia, por lo que extendió su reconocimiento a ellos y su agradecimiento a los presentes.
Los activistas europeos, procedentes de países como Italia, España, Alemania, Francia, Suiza y Reino Unido, compartieron con profesionales de la salud que agradecieron su contribución a la salvaguarda de la vida en medio de un contexto tan complejo y recrudecido por la política de máxima presión económica impuesta por Washington.
Ailuj Casanova Barreto, jefa de atención médica del Ministerio de Salud Pública, participó en el recibimiento y acompañó a los activistas en un recorrido por las instalaciones del centro, donde pudieron constatar la entrega del personal sanitario y las difíciles condiciones en las que desarrollan la labor, así como la noble obra de amor y humanismo que realizan ese colectivo a pesar de las múltiples limitaciones para mantener la vitalidad de los servicios.
