El 19 de marzo de 1828, es inaugurado en La Habana El Templete, pequeño templo grecorromano, cuya construcción se debe al Coronel Don Antonio María de la Torre y Cárdenas, bajo los auspicios del Capitán General y Gobernador Francisco Dionisio Vives y el Obispo de La Habana Juan José Díaz de Espada y Fernández de Landa.
Se localiza en uno de los laterales de la Plaza de Armas, en pleno corazón de La Habana Vieja. En su interior se ubican tres grandes lienzos que recrean la primera misa, obras del artista francés Jean Baptiste Vermay; y una urna de mármol donde descansan los restos del arquitecto de ésta monumental capilla y su esposa.
Fue construido en el sitio que se supone tuvo lugar la primera misa y la sesión del cabildo en el año 1519 cuando se produjo el tercer y definitivo asentamiento de la Villa de San Cristóbal de La Habana.
Comenzó a edificarse en 1827, por iniciativa del entonces capitán general de la metrópoli Francisco Dionisio Vives y Planes, Conde de Cuba. Casi un siglo antes, en 1754, y en memoria de aquella primera misa, el gobernador Francisco Cagigal de la Vega había ordenado construir una columna de tres caras, con una imagen de la Virgen del Pilar en la parte superior
El Templete guarda una de las memorias más antiguas de La Habana, precisamente porque en ese emplazamiento se realizó la primera misa y el primer cabildo de la villa, un 16 de noviembre de 1519.
Bajo el follaje de una ceiba, uno de los árboles sagrados de la religión afrocubana, tuvo lugar el suceso que marcó el inicio de la otrora Villa de San Cristóbal de La Habana hasta que años después se ordenó la construcción, primero de una columna, y luego del pequeño pero imponente templo.
Sus tres lados representan la división territorial en tres provincias de la colonia y en ella estaban inscritos dos textos, uno en latín y otro en castellano antiguo.
Al restaurarse la columna en 1903, la inscripción latina fue sustituida por otra cuyo texto es una versión del antiguo y que estuvo a cargo del doctor Juan M. Dihigo, profesor de latín de la Universidad de La Habana.
Actualmente El Templete es sitio obligado para turistas y nacionales interesados en conocer una parte sagrada de la historia habanera.
