Vicentina Antuña: distinguida mujer revolucionaria

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Por Gislania Tamayo Cedeño | 22 enero, 2026 |
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Vicentina Antuña es reconocida como una de las mujeres revolucionarias más distinguidas del siglo XX cubano. Nació el 22 de enero de 1909 en Güines, La Habana.

Se graduó de doctora en Pedagogía y Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana. Se entregaba con pasión a la docencia y contribuía al desarrollo de la educación cubana desde el preescolar, hasta el preuniversitario y la enseñanza superior y en especial las relacionadas con la formación y el perfeccionamiento del personal pedagógico.

Tuvo a su cargo la dirección técnica de varios cursos en la Universidad Popular José Martí, que funcionó en el Sindicato de la Madera desde 1936 hasta 1939.

Alternó su vida profesoral con una activa lucha política desde inicios de la década del 30, colaborando con el Directorio y participando en la Huelga de marzo de 1935.

Comenzó a trabajar en 1933 como maestra en la Escuela Anexa de la Universidad de La Habana y desde 1934 como profesora de la bicentenaria Universidad de La Habana. Profesora de Lengua y Literatura Latinas, Jefa del Departamento Filológico de la Escuela de Letras de la Universidad de La Habana, centro del que llegó a ser su Directora. Impartió latín en la Facultad de Letras de la Universidad.

Fue Una de las primeras educadoras que alcanzó la condición de Heroína del Trabajo de la República de Cuba. Recibió la Orden José Martí, la más alta condecoración que concede el Estado Cubano a personalidades relevantes nacionales y extranjeras. Ostentaba la condición de Profesora de Mérito de la Universidad de La Habana.

Su amplio dominio de las lenguas clásicas y de la pedagogía de la lengua materna se evidencia en los textos publicados a lo largo de su vida por distintas editoriales para asignaturas que abarcan las disciplinas de Español, Lectura, Lectura Literaria, Escritura, Redacción y Composición, Literatura General e Infantil y Metodología de la Enseñanza de la Lengua Materna, vinculadas a la educación preescolar, primaria, secundaria básica, preuniversitaria y superior.

Presidió nacionalmente la investigación sobre el español hablado en Cuba, desarrollada por numerosas instituciones y dirigida por el Instituto de Literatura y Lingüística y las Facultades de Artes y Letras de las universidades del país. En sus dos últimos años de vida, ya muy enferma, no dejó de atender sus obligaciones en la Comisión Cubana de la UNESCO, en su Cátedra Universitaria y en la Subcomisión de Español-Literatura de Ciencias Pedagógicas.

Fundadora del Consejo Nacional de Cultura, organismo creado al Triunfo de la Revolución Cubana, se destacó por su activa incorporación en el movimiento a favor del desarrollo del arte y la cultura.

Su mayor mérito es haber contribuido a la formación humanista de varias generaciones de profesionales, artistas e intelectuales que han brindado valiosos aportes al universo cultural.

Graziella Pogolotti, una de sus alumnas, expresó que “su trayectoria docente, su proyección social y su conducta cívica le confirieron un sólido reconocimiento en los campos de la cultura y la educación” y precisamente por tal motivo la llamaba “La Magistra”, un modo de reconocer su estatura pedagógica y académica.

Falleció el 8 de enero de 1993, a los 83 años de edad en La Habana.

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