Tesoreros del tiempo bajo amenaza (+fotos, audios e infografías)

Locales, equipamiento y medios para conservar las fuentes patrimoniales, son desafíos a enfrentar por los archivos históricos para estar a la altura tecnológica, científica y conceptual del siglo XXI
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Por Anaisis Hidalgo Rodríguez | 20 septiembre, 2019 |
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FOTO Anaisis Hidalgo Rodríguez

A pesar del reducido local, las paredes descorchadas, la carente climatización, luz; y lo antiguo del inmueble,  el archivo histórico provincial  no deja de ser un lugar interesante.

Aquí reposa entre las fuentes estimables: un fondo especial fototeca que comprende cerca de 20 mil fotografías físicas de distintos períodos históricos de Cuba; una carta de Máximo Gómez al alcalde de Bayamo tras otorgarle el título de Hijo adoptivo de esta ciudad en 1901; una instantánea del Generalísimo en su lecho de muerte; y descripciones de los estragos ocasionados en esta Villa por el terremoto de 1766.

De tales fuentes, beben historiadores, escritores e investigadores para dar vida a sus obras, gracias a la creación de estos espacios con el triunfo de la Revolución.

FOTO Anaisis Hidalgo Rodríguez

Para entonces, no se pensaron con la finalidad de preservar documentos, de ahí lo impropio de los locales actuales, en su mayoría instituciones patrimoniales y casas antiguas que hoy resultan insuficientes y precarias para salvaguardar nuestra memoria histórica, que comprende:

Colonia, Neocolonia, Revolución en el poder, acontecer político social y económico de las provincias, nacimiento de los municipios, e instituciones creadas desde el 1 de Enero de 1959 hasta la actualidad.

 

 

Palabras de Alejandro Asdel, director del Archivo histórico provincial sobre las circunstancias en que nacieron estas instituciones en Granma.

 

Granma cuenta con archivos en Jiguaní, Manzanillo, Niquero, y Bayamo (el provincial); lo cual la ubica, junto a Santiago de Cuba y Camagüey, entre las provincias que mayor red de archivos posee.

Infografía Anaisis Hidalgo Rodríguez

 

PUNTOS SOBRE LAS ÍES

Si bien en la provincia ningún archivo cuenta con las características idóneas, dígase: áreas para la documentación, la cuarentena, la administración y sala para prestar servicios al público, la situación más crítica la presentan Bayamo y Jiguaní, este último en condiciones  paupérrimas.

 

FOTO Anaisis Hidalgo Rodríguez

La Ciudad Monumento Nacional cuenta con dos locales, el de calle Maceo, donde se ubica la dirección administrativa y se lleva a cabo el trabajo de restauración documental; y el de calle Saco, donde se presta servicio al público, en ocasiones objeto de incomodidad.

Infografía Anaisis Hidalgo Rodríguez

El de Jiguaní, a decir de Déborah Frómeta Cobo, es una de las instituciones más precarias de la red nacional. Se erige en el cuarto de una  vivienda con partes de madera y mampostería. El techo, una combinación de teja, fibro y zinc resultante de múltiples reparaciones, testifica el desgaste del tiempo.

“La documentación archivada, entre ellas de la demarcación antigua, que abarcaba hasta El Cobre, Los negros, San Lorenzo… está propensa al deterioro porque los aguaceros obligan a evacuarla hacia lugares más seguros y con la manipulación se estropea.

“Los materiales están envueltos con nailon, lo cual no deja de ser un riesgo. Han sido morosos en definir un lugar para el archivo y mantener a salvo esa memoria histórica”, refiere Frómeta Cobo.

Actualmente el archivo de Jiguaní da servicio científico técnico a los materiales, mas tiene limitado el acceso público por las razones expuestas.

En mejor situación, más no la óptima, se encuentra el de Niquero, reconstruido hace cinco años y montado sobre una casa de puntal alto, lo cual le  permite aprovechar el espacio con estanterías y evitar el hacinamiento de materiales.

Palabras de Alrejandro Asdel, director del archivo histórico provincial sobre el estado constructivo de estos centros en Granma.

Los manzanilleros disponen de una edificación moderna que fungía como escuela de la Iglesia católica. Lo más crítico es el techo, descascarado a tal punto que se avistan las cabillas y algunos desprendimientos.

EN LA ERA DIGITAL

Pese al desgaste constructivo, los archivos históricos no están paralizados en el tiempo. Hoy se insertan en las redes sociales Faceboock y Twitter, con eventos, noticias y actualizaciones sobre la digitalización e informatización de los fondos documentales que pesa sobre sus hombros.

“El archivo provincial creó el portal del archivo,  trabajamos en una base de datos conjuntamente con la Universidad de Granma en aras de crear un instrumento de búsqueda para los especialistas, eficiente, exacto y rápido”, explicó Gustavo Figueredo Consuegra, informático quien esclarece que cada martes los especialistas digitalizan nuevas páginas de la historia cubana.

Archiveros granmenses como cada martes dedicados a la labaor que amamos, consagrados en la digitalización del fondo…

Publicado por Archivo Histórico Provincial de Granma en Martes, 16 de julio de 2019

También crearon un libro digital animado sobre la guía de los fondos del archivo y posteriormente trabajarán en aplicaciones móviles para un mejor flujo de la información.

Infografía Anaisis Hidalgo Rodríguez

EN MANOS DE TODOS

FOTO Anaisis Hidalgo Rodríguez

Diamela Cedeño Castillo no cesa de emplear sus manos. Entre sus dedos sostiene el fondo documental de reforma urbana, en mal estado: hojas impregnadas de polvo, deterioradas, con presillas y roturas que atentan contra su durabilidad.

“Los documentos,  al igual que las personas, se enferman. Son afectados por hongos, plagas; la humedad, el polvo y el calor los estropea, por ello requieren de un estado de conservación idóneo para perdurar.

“Para ello es necesario adquirir materiales, como papel japonés y Tisú para restaurar, brochas con pelo fino (de camello) para limpiar la documentación; carboximetilcelulosa (Polvo granuloso y adhesivo), pegas especiales; escáner para planos y mapas de amplias dimensiones que el Programa de memoria histórica propiciará”, alega Alejandro Asdel.

PAUTAS PARA EL PERFECCIONAMIENTO

El sistema  nacional de archivos  perfecciona su sistema de trabajo amparado en la nueva Constitución de la República de Cuba, el reordenamiento del Ministerio de Ciencia y el de los propios archivos históricos, a la vez que este se convierta en un órgano superior de dirección que tendrá adscrito toda la red de archivos históricos provinciales.

“Este progreso irá paulatinamente aparejado a la informatización de la sociedad y al mejoramiento de las condiciones de estos recintos”, explicó a La Demajagua Marta Ferriol Marchena, directora del Archivo Nacional de la República de Cuba (ARNAC).

“A futuro vamos a llegar a que todos los archivos históricos,  a mediano y largo plazo, tengan su fibra óptica, se les amplíe el ancho de banda y cuenten con el equipamiento necesario en la medida que se incluya presupuesto en el plan de la economía  para adquirirlos.

“Está aprobado además que Etecsa se convierta en el repositorio de ese patrimonio digital  en función de poner esos acerbos en función de las universidades y el ciudadano común. Hoy se han realizado experimentos en el archivo histórico nacional  y hemos logrado ingresar euros al país a través de servicios online.

“Tributará también a este perfeccionamiento la aprobación de la carrera de ciclo corto de la especialidad, y la incorporación de temas sobre gestión documental en la carrera de ciclo corto de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), en aras de un profesional más completo.”

Instantaneas de grandes personalidades de la cultura y agrupaciones prestigiosas de nuestro país se encuentran en el…

Publicado por Archivo Histórico Provincial de Granma en Miércoles, 17 de julio de 2019

La Constitución de la República de Cuba, aprobada el 24 de febrero del presente año, tiene tres artículos que hablan sobre la actividad de gestión documental.

De una manera u otra estos aluden al derecho que tiene toda persona de recibir del Estado, información veraz, adecuada y oportuna, conforme a las regulaciones establecidas.

Este derecho, lógicamente, se garantiza con un trabajo previo de gestión documental que implica organizar, clasificar, escribir, preservar, conservar,  y difundir ese patrimonio, mas todo ello se pondrá en riesgo si no definimos desde un inicio, un local adecuado para preservar los materiales y el compendio tecnológico que se pondrá en manos de nuestros archivos.

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