En el mes de la prensa cubana, es un honor compartir ideas con Ramón Alfredo Brito Álvarez, destacado realizador, periodista del canal provincial CNCTV Granma y aficionado a la talla en madera, emblemático personaje nacido en la ruralidad de Barajagua, en el municipio Cueto, de Holguín.
Su reciente reconocimiento con el premio Bartolomé Martí Pons por la obra del año precedente, testimonia su dedicación y excelencia en el ámbito televisivo.
Con 28 años de experiencia, Brito es uno de los fundadores del referido canal, que dejó sensibles huellas al dirigirlo y tras recibir, luego, numerosos premios en eventos provinciales y nacionales.
La trayectoria profesional de Brito es un ejemplo inspirador para quienes aspiran a dejar marcas en los medios de comunicación. Su visión crítica sobre el rol de la prensa se refleja en sus palabras:
“Tiene carácter clasista, por tal motivo nos corresponde hoy conocer los puntos más sensibles por los que atraviesa Cuba y contribuir, con nuestra labor, al mejor desempeño del país”.Tal reflexión resalta la responsabilidad social que los periodistas debemos asumir en contextos complejos.
Brito ha estado presente en momentos cruciales de la historia reciente de Cuba, como el recibimiento de las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, un evento que permanece grabado en la memoria colectiva de Granma.
Su labor reporteril, marcada por una profunda sensibilidad y compromiso, le ha permitido conectar emocionalmente con la audiencia.
La distinción del Premio Pequeña Pantalla 2025 reafirma su compromiso con la calidad y la innovación en la narrativa audiovisual. Destaca por su capacidad técnica y la visión humanista que busca siempre un enfoque equilibrado y veraz. El impacto de su trabajo trasciende las pantallas; es un representante de la más pura vocación periodística y un ejemplo de cómo la pasión y el esfuerzo pueden ser reconocidos y celebrados.
En un momento histórico en el que la verdad y la objetividad son más importantes que nunca, figuras como Ramón Alfredo Brito son fundamentales para iluminar el camino del periodismo cubano:
“Con la vorágine que impone Internet, la nueva hornada de reporteros olvida la literatura universal. Es vital que mejoren su acervo cultural y aprendan a contar historias, a emplear con acierto los recursos literarios y aportar riquezas al lenguaje”. Esta exhortación resuena con fuerza, recordando la importancia de ejercer un periodismo comprometido con la información y con la formación integral de quienes lo ejercemos.
La dedicación y pasión de Brito devienen referentes a las nuevas generaciones hacia un periodismo más ético, humano y profundo. Su ejemplaridad inspira a todos aquellos que se esfuerzan por contar la historia de su pueblo con verdad y compromiso.
