
Irán intensificó su ofensiva contra Estados Unidos (EE.UU.) e Israel en la madrugada de este sábado, al lanzar el ataque número 70 contra bases estadounidenses en Asia Occidental y localidades en Tel Aviv, capital israelí.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) informó que fueron alcanzados más de 55 objetivos como parte de la operación denominada “Promesa Veraz 4”, en un comunicado difundido por su Departamento de Relaciones Públicas.
Los ataques se ejecutaron con misiles Qiam y Emad, además de drones, impactando instalaciones militares en Al-Jary, Arabia Saudí; Al-Dhafra, Emiratos Árabes Unidos; Ali al-Salem, Kuwait; Erbil, Kurdistán iraquí; y en la sede de la Quinta Flota Naval en Baréin.
En el caso de Israel, las ofensivas se concentraron en Haifa y Tel Aviv, con impactos en localidades como Hadera, Kiryat Ono, Savyon y Ben Ami, según detalló la nota oficial del CGRI.
El comunicado subrayó que todos estos ataques y los que tendrán lugar en el futuro forman parte de la estrategia defensiva de la República Islámica, que responderá a cualquier agresión “contra su territorio y soberanía nacional”.
La operación fue presentada como un homenaje a los mártires caídos en combates anteriores, realizada en medio de las celebraciones del Año Nuevo persa, y bajo lo que el CGRI calificó como códigos de “Dios el más grande”.
Los ataques se producen luego de que Donald Trump afirmara que Estados Unidos e Israel están cerca de cumplir su proyecto bélico, concebido para destruir el sistema defensivo iraní y limitar su capacidad nuclear.
Las autoridades iraníes reiteraron que el país está preparado para prolongar el conflicto el tiempo que sea necesario, con el objetivo de defender su integridad ciudadana y soberanía nacional, tras el ataque del pasado 28 de febrero que dejó más de 700 civiles muertos.
