
Informes de inteligencia alertan sobre el riesgo de ataques extremistas y delincuenciales en la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Estados Unidos, debido a una demora de 625 millones de dólares en subvenciones federales de seguridad que complica los preparativos ante el evento global cuya sede es compartida con México y Canadá.
Documentos elaborados por representantes federales y estatales de Estados Unidos junto a la FIFA detallan amenazas a la infraestructura de transporte y posibles disturbios civiles vinculados a la represiva política migratoria del presidente Donald Trump.
Funcionarios involucrados en la preparación del Mundial en territorio estadounidense han expresado su alarma por el estancamiento de 625 millones de dólares en subvenciones federales de seguridad, que formaban parte de un proyecto de ley de gastos aprobado en julio de 2025. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), encargada de la distribución, indicó en noviembre de 2025 que esperaba asignar el dinero antes del 30 de enero de 2026.
La FEMA confirmó el miércoles la asignación de las subvenciones, asegurando que los fondos «reforzarían los preparativos de seguridad». No obstante, la cercanía del Mundial, que comienza el 11 de junio en México y el 12 de junio en Estados Unidos y Canadá, genera incertidumbre.
Mike Sena, presidente de la Asociación Nacional de Centros de Fusión, explicó que el proceso de distribución de las subvenciones toma meses, lo que complica a los estados y a las ciudades anfitrionas.
Un informe de inteligencia de Nueva Jersey, fechado en diciembre de 2025, analizó las posibles amenazas para los partidos del Mundial en el estado, incluyendo la final. El documento destacó ataques internos recientes, complots frustrados, la proliferación de propaganda extremista y la posibilidad de concentraciones espontáneas debido a tensiones entre países.
Asimismo, en septiembre de 2025 otro informe reveló una publicación en línea que instigaba a ataques contra la infraestructura ferroviaria durante el Mundial, señalando «muchas oportunidades para que la descarrilemos» y se apuntaba a partidos en la costa oeste de Estados Unidos y Canadá.
Este mes, el expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, cuestionó la idoneidad de Estados Unidos como sede principal del Mundial.
Blatter sostiene que el espíritu de paz y unión que debe caracterizar al evento ha sido erosionado por el clima de incertidumbre que impera bajo la Administración Trump.
La intensificación de las redadas del ICE y la implementación de leyes migratorias restrictivas no solo afectan la movilidad, sino que, a juicio del exdirigente, fracturan la hospitalidad necesaria para recibir a deportistas y público de todo el mundo.
