Este 17 de mayo, celebramos el aniversario 67 de la firma de la Ley de Reforma Agraria por el Líder Histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz, la que marcó un momento trascendental para el pueblo y la nación.
Se materializaba así, un acto de justicia y comenzaba el cumplimiento del programa agrario, el derrumbe de la explotación burguesa y del latifundio y creaba las bases para erradicar el abandono, el ultraje y la humillación que el capitalismo mantenía sumida a las familias campesinas.
También se cumple el aniversario 65 de la fundación de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños(ANAP), fruto de la obra transformadora de la Revolución, fundada por el Comandante en Jefe Fidel Castro, al amparo de las leyes y voluntad expresa del campesinado cubano.
Heredera de las tradiciones de lucha, representativa de los intereses y justas aspiraciones de los hombres y mujeres del campo, quienes demuestran sacrificios, dedicación y lealtad a los principios de la justicia social y soberanía alimentaria que defienden.
La Patria vive momentos complejos y difíciles, provocado por el impacto del recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero, que por más de 60 años ha impuesto el Gobierno de los Estados Unidos, y los campesinos cubanos ratifican sus compromisos trabajando la tierra
Y reiteran la disposición de defenderla de la mejor manera que saben hacerlo produciendo alimentos, también preparados y denunciando ante el mundo, tanta mentira y perversidad con la burda intención de rendir y someter a una nación soberana, independiente, amante de la paz, solidaria, de la cooperación entre los pueblos y el cumplimiento del derecho internacional.
Tal como expresó Fidel, en su informe ante el Primer Congreso del Partido, a la ANAP «no solo le ha correspondido un papel importante en la lucha por la elevación de la producción y los acopios del sector campesino (…), sino que también ha contribuido a impulsar la transformación social de nuestros campos: participó en la movilización de las masas campesinas en las filas de las Milicias y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, para la lucha frente a la contrarrevolución y las bandas organizadas por la CIA en montañas y llanos; ha dado su aporte al desarrollo de las tareas de educación, salud pública, cultura y recreación…»
