Huelga: ¡Veinte innings frente a las estrellas!

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Por Agencia Cubana de Noticias (ACN) | 22 mayo, 2026 |
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Entre las tantas hazañas que el espirituano José Antonio Huelga Ordaz (1948-1974) rubricó en su corta, pero brillante trayectoria beisbolera, una de las más impresionantes resultó las 20 entradas que lanzó en uno de los partidos correspondientes a la 1ra Serie de las Estrellas disputada en 1968.

Concluido el 7mo Campeonato Nacional, en la mencionada porfía agrupados en las selecciones de Orientales y Occidentales, los mejores jugadores del país ofrecieron a la afición un espectáculo en el cual seis de los nueve desafíos efectuados se decidieron por una carrera y uno concluyó igualado.

Precisamente, en este que finalizó con abrazo a tres anotaciones por bando, el 19 de mayo de 1968, en el estadio Latinoamericano, el que después se convirtiera en el Héroe de Cartagena en el mundial de 1970, realizó la hazaña de permanecer por Orientales en el montículo durante 20 capítulos, en un juego que duró 6 horas y 37 minutos.

En ese quinto choque de la Serie de las Estrellas, la representación occidental comenzó arriba al romper el celofán en el cierre del segundo episodio, pero con posterioridad los del plantel oriental tomaron el mando al fabricarles un par de carreras al abridor Julio Rojo, quien en el octavo le cedió la lomita al zurdo Santiago Changa Mederos.

Justamente en ese inning, la selección del Oeste le pagó con la misma moneda a sus rivales y facturó dos, para nuevamente irse delante, 3 a 2, aunque no pudieron disfrutar mucho la ventaja, porque en el noveno Orientales equilibró la pizarra.

En el décimo Andrés Papo Liaño se hizo cargo de la colina occidental y luego de sacar dos outs se mantuvo durante 10 innings más en un duelo con el desaparecido tirador yayabero, que no permitió más libertades y completó sus 20 episodios de actuación.

Incluso se dio el lujo de dominar por la vía de los strikes al también fallecido Urbano González, el hombre que menos se ponchaba en nuestro béisbol.

Mucho tiempo después, en abril del 2016, al recordar ese momento, Urbano, me confesó: «Ese día yo estaba fuera de juego, porque tenía un problema en la rodilla, me mandaron a batear por Papo Liaño y me ponchó».

Luego, agregó: «Huelga era un lanzador fenomenal, muy guapo. Tuve la oportunidad de integrar varios equipos Cuba con él y la verdad que le transmitía tanta confianza a sus compañeros que cuando salía a pitchear jugábamos más contentos y seguros».

En los 20 episodios en que escaló la colina oriental, el espirituano enfrentó a 69 bateadores, soportó 10 inatrapables, admitió tres anotaciones, una sola limpia, recetó una decena de ponches y otorgó similar cifra de boletos.

Tuvo en Eulogio Osorio y Félix Isasi, a sus verdugos, pues el primero le disparó cuatro cañonazos, mientras el segundo bateó de 9-2 y remolcó la única carrera limpia que aceptó.

Desde la lomita, José Antonio Huelga fue, sin dudas, la estrella más brillante en esa constelación, resultó un factor principalísimo para que Orientales se adueñara del trofeo en aquella Serie.

Empató el tope, al salir airoso contra Santiago Changa Mederos, 4 a 3, después que, en la apertura, el 12 de mayo de 1968, el pitcheo occidental blanqueó 1 a 0 a Orientales que solo pudo disparar un imparable.

En la clausura, el 29 de mayo, se apuntó su segundo triunfo, 2 a 1, ante su público en el estadio Sandino, de Santa Clara, en un encuentro que se extendió a 11 entradas.

Así aseguró el cetro para los Orientales, victoriosos en cinco oportunidades por tres los estelares de Occidente.

Encabezó los departamentos de juegos ganados (2), entradas lanzadas (38.1), ponches propinados (21), juegos iniciados (3) y completos (2), en estos dos últimos abrazado con Manuel «El Cobrero» Alarcón.

ESFUERZOS NO COMPENSADOS CON LA VICTORIA

El hecho de que José Antonio Huelga no pudiera llevarse la victoria en aquel extenso partido de la 1ra Serie de Estrellas, al terminar el encuentro empatado a 3 carreras, me llevó a pensar en la poca suerte que tuvieron en nuestra pelota los lanzadores que trabajaron durante 20 innings y, hablo en pasado, porque con las regulaciones actuales del pitcheo ningún serpentinero puede permanecer tanto tiempo en el box.

Durante la 10ma Serie Selectiva, el 21 de marzo de 1984, los derechos Mario Véliz y Félix Núñez trabajaron durante 20 capítulos en un partido entre Las Villas y Orientales, sellado con empate a una carrera.

Al día siguiente, en la reanudación, los villareños se llevaron el triunfo 3 a 2 en el inning 21, con crédito a la cuenta del relevista Isidro Pérez.

Y, el 23 de noviembre de 1986, el matancero Roberto Domínguez salió por la puerta estrecha tras un relevo largo de 20 entradas frente a Industriales.

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