Bajo la ira de la tormenta (+ fotos)

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Por Yoenis Pompa Silva | 23 mayo, 2026 |
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FOTO/ Eugenio Pérez Almarales

“Descansaba, cuando de pronto me despertaron los relámpagos y los granizos cayendo en una de las ventanas de mi casa. Pegué un brinco y salté de la cama; no podía ni abrir la puerta para ver mejor, el viento me lo impedía.

“Creí que mi ciudad estaba devastada, sopló fuerte, muy fuerte”, relató una habitante de Bayamo, en su perfil de Facebook, mientras la tormenta local severa descargaba toda su furia sobre la capital granmense, en la tarde del 18 de mayo. Bastaron apenas minutos para que el tiempo alterara por completo su cotidianidad.

Lo que comenzó como una inestabilidad atmosférica, terminó convirtiéndose en un evento de gran intensidad, con rachas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora, granizos y una lluvia que sobrepasó los 81 milímetros en poco tiempo.


Un panorama de destrucción súbita dejó a su paso la combinación de esos elementos: árboles derribados, techos afectados, cables eléctricos y telefónicos en el suelo, calles anegadas y una población sorprendida por la rapidez con que la naturaleza se impuso.

La tormenta no solo provocó daños materiales; también generó una sensación de alarma colectiva. Quienes estaban en las calles o en sus viviendas vieron cómo en cuestión de segundos la urbe cambiaba de rostro.

El ruido del granizo, la violencia del viento y la escasa visibilidad, contribuyeron a una percepción de

peligro que muchos describieron como similar a la vivida ante fenómenos meteorológicos de mayor escala.

De ahí que varios vecinos compararan lo ocurrido con el huracán Melissa, aunque insistiendo en que, más allá de la referencia, la principal impresión fue la velocidad del impacto.

LLAMADO A LA PRUDENCIA

En medio del suceso, Yudelkis Ortiz Barceló, primera secretaria del Partido en Granma, llamó, de inmediato, a la población para actuar con prudencia y no se expusiera a riesgos innecesarios.

Mediante su cuenta en Facebook, insistió en que lo esencial era proteger la vida humana, evitando conductas imprudentes durante la tormenta.

“Lo más importante es evitar daños en las personas. No permitir que los niños  ni nadie salga a bañarse en el aguacero; no transitar por las calles, en estos momentos”, alertó la dirigente política.

EL GOLPE SOBRE LA CIUDAD

En las arterias principales, como la Carretera Central frente a la heladería Las Torres, asimismo en el área del Bosque y los alrededores del Estadio Mártires de Barbados, la caída de árboles y ramas dificultó el tránsito y reveló la magnitud del suceso.

Las vías quedaron parcialmente obstruidas, los postes dañados y los tendidos afectados, lo que obligó a redoblar esfuerzos de limpieza y reparación.

Uno de los escenarios que más dolor causó entre los vecinos fue el parque Fernández de Castro, conocido popularmente como parque de la Emulación. Allí, donde antes predominaba la sombra acogedora de los árboles, quedaron troncos partidos y ramas dispersas. Para muchos residentes, ese espacio representaba un lugar de encuentro familiar y de

descanso; verlo así reforzó la sensación de pérdida, que dejó la tormenta.

Además de los daños visibles en la vegetación urbana, la lluvia intensa provocó inundaciones en zonas bajas y puso al descubierto problemas en el drenaje pluvial de varios puntos de la localidad.

El agua acumulada en calles y avenidas complicó el movimiento de personas y vehículos, y evidenció, nuevamente, la vulnerabilidad de la infraestructura urbana, frente a eventos súbitos de alta intensidad.

EVALUACIÓN DE DAÑOS

Los reportes preliminares indicaron afectaciones en 85 viviendas y 19 centros estatales, además de averías en la infraestructura eléctrica y de telecomunicaciones.

Aunque todavía se trataba de una evaluación inicial, las cifras daban cuenta de un evento con impacto multisectorial, capaz de comprometer tanto el funcionamiento de servicios esenciales como la vida habitual de decenas de familias.


La Empresa Eléctrica de Granma enseguida  activó su protocolo de actuación y reportó 426 incidencias, entre estas, nueve interrupciones en líneas primarias, 38 transformadores disparados y más de 60 líneas en  el suelo.

A ese escenario se sumaron reportes de clientes sin servicio, averías en circuitos específicos y daños en redes que requirieron intervención inmediata.

La prioridad fue restablecer los sistemas troncales, luego las líneas secundarias y, finalmente, los servicios directos a la población. La recuperación se efectuó paralelo a la atención de la demanda social urgente.

Por otra parte, la tormenta no solo golpeó las infraestructuras básicas, sino

también a varias instituciones culturales. Entre estas, la sede de Teatro Callejero Andante, la Escuela Profesional de Arte Manuel Muñoz Cedeño y la Unidad de Apoyo a la Cultura.

RECUPERACIÓN INMEDIATA

Apenas cesó la lluvia, lugareños comenzaron  a despejar calles, retirar ramas y asistir a personas damnificadas. Ese comportamiento solidario se repitió en barrios y zonas céntricas, donde la colaboración entre residentes permitió avanzar más rápido en las tareas de recuperación.

FOTO Radio Bayamo

A su vez, desde las primeras horas posteriores a la tormenta, brigadas de linieros de la Empresa Eléctrica, equipos de Etecsa, trabajadores de Acueducto y  Alcantarillado, y personal de diferentes organismos se incorporaron a las labores de recuperación.

Las acciones incluyeron celaje de líneas, poda de árboles, sustitución de postes, entorchado de conductores reventados y reconexión de clientes.

En circuitos, como Rosa La Bayamesa, Desarrollo y Montes Verdes, los trabajos se extienden todavía hasta altas horas de la noche. Allí, una decena de grupos de trabajo permanecen para avanzar en la restitución del servicio.

En algunos puntos, fue necesario cambiar transformadores, restablecer conexiones vitales y despejar de forma urgente las redes perjudicadas por el desplome de árboles o techos desprendidos.

En tanto, las autoridades provinciales y municipales recorrieron, en horas de la madrugada, los lugares más afectados. Ortiz Barceló y la gobernadora, Yanetsy Terry Gutiérrez, junto a Michel Carlos Santiesteban Hernández, primer secretario municipal del Partido,

constataron la magnitud de las pérdidas en barrios y comunidades bayameses, donde transmitieron a los afectados cercanía y confianza en la Revolución.

La memoria del 18 de mayo en Bayamo con el paso de la tormenta local severa quedará como un recordatorio del súbito evento, con la certeza de que la unidad seguirá siendo la mejor herramienta frente a futuros episodios de este tipo.

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