
La columna principal de la guerrilla del Che en Bolivia atravesó el rio Grande y bordeando el Rosita se encaminó a la zona de Piray.
A unos 12 kilómetros de la confluencia del Mosquera con el Oscura, compraron carne, maíz y frijoles.
En esta zona conocieron de la existencia de tropas cercanas a ellos, por lo que el Che organizó una emboscada.
Era el 26 de junio de 1967. Cuatro enemigos perdieron la vida y un solo cubano, Carlos Coello, es mortalmente herido. Trasladado a la comandancia todos los esfuerzos son inútiles por salvarle la vida.
El Che pasa toda la noche en silencio junto a su cuerpo.
En su Diario de campaña, anota: «Día negro para mí. (…) llegó la noticia de dos heridos: Pombo y Tuma en el vientre. (…) La herida de Pombo es superficial y sólo traerá dolores de cabeza su falta de movilidad, la de Tuma le había destrozado el hígado y producido perforaciones intestinales; murió en la operación. Con él se me fue un compañero inseparable de todos los últimos años, de una fidelidad a toda prueba y cuya ausencia siento desde ahora casi como la de un hijo»
Por su parte Harry Villegas -Pombo- anota: Con esta pérdida sentí que parte de mi vida me abandonaba, pues Tuma para mí era algo más que un combatiente, fue mi compañero, mi hermano, mi amigo y la alegría de todo el grupo por su carácter siempre jovial.
Carlos Coello, nace en la finca La Caridad, cerca de la Ciudad de Manzanillo, el 2 de diciembre de 1940, en un hogar de trabajadores agrícolas pobres. Desde los ocho años, comienza a trabajar en la lechería de la finca, ayudando en el traslado y atención del ganado.
No conoce de estudios; siendo un jovencito cortaba arroz y chapeaba. Ángela Coello, su madre laboraba como empleada doméstica en una casa particular en Manzanillo.
En noviembre de 1957, con 16 años, junto a varios amigos armados de escopetas y revólveres, se incorpora al Ejército Rebelde al mando del capitán Luis Alfonso Zayas Ochoa.
Durante la ofensiva del verano de 1958, interviene en las acciones militares de San Lorenzo y Providencia, en la toma de Las Vegas de Jibacoa y en Las Mercedes.
A finales de agosto de 1958, cuando se organiza la Columna Invasora No. 8 Ciro Redondo, al mando del Che, lo asigna al pelotón del capitán José Ramón Silva como ayudante de una ametralladora calibre 30. En la invasión de Oriente a Occidente en 1958 participa en los combates de Fomento, Cabaiguán. Remedios y en la Batalla de Santa Clara.
En marzo de 1959 pasa a formar parte de la escolta del comandante Ernesto Che Guevara. Junto e él recorre el país en visitas a centros de trabajo y estudio, actos políticos, movilizaciones, en los trabajos voluntarios y en sus viajes al exterior.
A partir de abril de 1965 integra el grupo de 120 cubanos para apoyar la lucha del Consejo de Liberación del Congo.
Fue allí donde adquirió el sobre nombre de «Tuma», proveniente de la palabra swahili «tumaini», que significa «esperanza», con la que empezaron a llamarlo los guerrilleros congoleños.
Desarrolló valores como la solidaridad, el compañerismo, la honradez y la valentía. Era jaranero, jovial, valiente.
