
Holguín,-La vigésima edición del Festival Internacional de Cine Pobre de Gibara llegó a su fin en la villa costera holguinera con una gala de clausura que premió lo mejor del séptimo arte de bajo presupuesto, en un certamen que reafirmó su carácter resiliente y su arraigo comunitario.
Sergio Benvenuto Solás, presidente del Comité Organizador, invitó este sábado a celebrar una futura edición 21 en abril de 2027, con la premisa de un cine que siempre defienda al pueblo de Gibara como su centro.
El máximo galardón del evento, el Premio Lucía al mejor largometraje de ficción, recayó en la cinta “Arcoíris” (“Ranginkaman”), del realizador iraní Saleh Alavizadeh, coproducción de Irán, República Checa y Alemania.
La categoría de cortometraje del mismo género distinguió a “El último juego”, del cineasta cubano Daniel Chile.
En el apartado documental, el Premio Lucía al mejor largometraje reconoció a “Lorca en La Habana”, de los españoles José Antonio Torres y Antonio Manuel, mientras que en cortometraje documental resultó ganador “Sunday”, del italiano Giuliani Tonicelli; en animación, el galardón fue para “Sana”, del peruano Manu Larios.
El jurado concedió menciones especiales en varias categorías: en el género de ficción, fueron distinguidas “Neurótica anónima”, de Jorge Perugorría, y “Primera enseñanza”, de Aria Sánchez y Marina Meira (Cuba-España).
En el área documental, la mención fue para “Lo más maravilloso”, de Mauricio Centurión (Cuba-Argentina), y en animación recibieron el reconocimiento “El monstruo del miedo” (“Medo Monstro”), de los brasileños Eduardo Padrão y Andrew Gledson, y “La niña y el mar”, del realizador Ray Ortega Moreno.
El Jurado Joven otorgó su premio colateral a la mejor obra narrativa a “Neurótica anónima”, filme de Jorge Perugorría protagonizado por Mirta Ibarra, mientras que el Premio Humberto Solás de cine en construcción correspondió a “En medio de la tormenta”, de la colombiana Edna Sierra.
La jornada de clausura continuó con un concierto de la Orquesta Original de Manzanillo, que reunió en la Plaza Da Silva al pueblo de Gibara con música cubana al cierre de un evento caracterizado por su multiculturalidad.
El certamen, instituido por el destacado cineasta Humberto Solás en 2003, se ha consolidado como uno de los eventos más valorados del séptimo arte alternativo en Latinoamérica.
A lo largo de sus 20 ediciones, el proyecto ha crecido no solo desde la cultura, sino desde una comunidad que apoya y agradece, y que ha convertido a Gibara, por unos días, en la capital del cine cubano.
