
Un tono de cordialidad y comprensión mutua en cuanto a temas tan esenciales para la dignidad humana como el acceso a la educación y a la cultura marcó el encuentro sostenido, en la tarde de este viernes, entre el presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y Lidia Arthur Brito, subdirectora general de Prioridad África y Relaciones Exteriores de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
“Es un placer recibirle en el Palacio de la Revolución, en ocasión de esta visita suya a Cuba”, expresó el primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba al dar la bienvenida a la directiva, quien este mismo viernes llegó a la Mayor de las Antillas para dar cumplimiento a una agenda de visita oficial.
El mandatario valoró la llegada de Lidia Arthur Brito como de “muy significativa”, y recalcó que su arribo es muestra de “los lazos históricos que hay de relaciones entre la Unesco y nuestra Comisión Nacional”, así como entre esa organización y la labor que desempeña la representación cubana ante la UNESCO.
Lo anterior —reflexionó el dignatario— “tiene que ver con elementos de convicción. O sea, hay mucha coincidencia entre los principios que defiende la UNESCO y los principios que defiende la Revolución cubana”.
Díaz-Canel Bermúdez expresó a la amiga visitante: “Nosotros hemos declarado como un pilar de la Gestión de Gobierno la ciencia y la innovación; estamos defendiendo nuestra cultura ante las amenazas de todos los planes de colonización cultural que nos quiere imponer el imperio, y no hemos renunciado a nuestra educación, a nuestra salud, a nuestra cultura universal, inclusiva, y gratuita”.
El jefe de Estado recordó que este primero de septiembre el país caribeño inauguró el nuevo curso escolar, en la educación general, y que este jueves, en la provincia de Matanzas, tuvo lugar el inicio “del nuevo curso en la Educación Superior, en una situación extremadamente compleja, con el recrudecimiento del bloqueo, y el bloqueo energético que se ha añadido”.
Seguidamente sumó su valoración de que “la labor de nuestros maestros fue heroica”. Lo dijo por “cómo terminaron el curso escolar el pasado año, dando clases y lecciones sin energía eléctrica apenas”. El presidente cubano compartió una frase de admiración: a pesar de todo, “allí estaban siempre, presentes, nuestros maestros”.
Tuvimos en esa ocasión una graduación de más de 50 mil profesionales, varios de más de 60 países. El Jefe de Estado detalló que, dentro de esa cifra, hubo graduación de médicos palestinos, y que “eso también está en consonancia con los principios que ustedes defienden de cooperación internacional en el ámbito de la educación, la ciencia y la cultura”.
Sobre los cursos escolares, el dignatario contó a Lidia Arthur Brito cómo fue que la dirección del país pidió a los organismos formadores propuestas viables para estos tiempos: “Sabíamos, dijo, que les estábamos dando una tarea casi imposible; sin embargo, aparecieron con planteamientos muy novedosos”.
El Primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba reflexionó: “Realmente lo que se está haciendo contra Cuba es criminal, es un genocidio silencioso, solo comparable con lo que pasa en Gaza, todos los días, ante los ojos del mundo”. Y seguidamente enunció que la voluntad del pueblo cubano “es seguir, no rendirnos”.
“Sabemos que la razón está de nuestra parte”, recalcó para luego destacar el valor de esta visita que hace llegar a la Mayor de las Antillas el acompañamiento alentador de la UNESCO: “Ustedes nos han apoyado cada vez que hay una situación con desastres naturales; la Oficina Regional juega un papel muy activo aquí, está muy vinculada a los procesos que llevamos en el orden de la cultura, la ciencia y la educación”.
“Hay varios eventos que se promueven desde la Oficina Regional aquí en Cuba; y nosotros aprovechamos la ocasión de su visita para ratificarle que apoyamos todos los programas de la UNESCO; y desde nuestra Comisión Nacional y nuestra representación en la UNESCO estaremos apoyando todo lo que ustedes hacen”.
Por su parte, la subdirectora general de Prioridad África y Relaciones Exteriores de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, extendió felicitaciones al jefe de Estado, y a la dirección del país, por “tener la capacidad de, en situaciones muy difíciles para la educación, conseguir cumplir con el plan de mantener el curso, tanto de educación básica, general, como de Educación Superior”.
Lidia Arthur Brito significó que esa realidad “da aliento a los estudiantes, a las familias, a la sociedad, y es un ejemplo de resiliencia, que es muy importante”. Seguidamente destacó el “compromiso nuestro con Cuba”; y habló de continuar trabajando, a través de la Oficina Regional, para que el mandato de la UNESCO “pueda ser el valor que se agregue al Gobierno, al pueblo cubano para continuar en su lucha y en su desarrollo”.
En la jornada de la tarde, por la parte cubana, también se encontraba presente el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla; así como otros integrantes de la Cancillería.
Admiración por la resiliencia cubana
Una vez concluido el encuentro entre el presidente cubano y Lidia Arthur Brito, subdirectora general de Prioridad África y Relaciones Exteriores de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la visitante ofreció declaraciones al equipo de la prensa de la Presidencia de República de Cuba.
Una primera pregunta a la directiva sobre cómo se sentía motivó una hermosa respuesta: “Bien. Estoy en Cuba”. Y al solicitársele su apreciación sobre el esfuerzo desplegado por el país caribeño por la educación, la cultura y la ciencia, expresó:
“Tenemos una Oficina Regional acá que trabaja con Cuba, pero también con la región; y, por tanto, este encuentro fue la oportunidad de pasar revista a la cooperación que tenemos con Cuba; y claramente que esta lucha de mantener, por ejemplo, el inicio de las clases, el día que estaba previsto, es muy importante”.
La directiva declaró que el derecho universal a la educación sigue siendo “una gran prioridad para el pueblo, para el gobierno cubano”; y recordó que, para la UNESCO, el derecho a la educación “es uno de nuestros mandatos fundamentales”.
Lidia Arthur Brito comentó su satisfacción por haber hablado con el mandatario sobre el trabajo que han hecho y harán en cinco escuelas, denominadas “verdes”, donde se hablará sobre cómo introducir la energía solar, sobre cómo conservar el medio ambiente, y sobre cómo adaptarse al cambio climático.
“Son procesos, dijo, que la UNESCO tiene y que tuvimos la capacidad, con el Ministerio de Educación, de poder implementar”. La directiva resaltó: “Estamos listos para, como siempre, trabajar con Cuba”.
Hacia el final de sus palabras, la subdirectora general de Prioridad África y Relaciones Exteriores de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, reconoció cómo Cuba es “un ejemplo de resiliencia” al “mantener sus valores fundamentales para la sociedad”.
Sobre esta última idea, destacó no solo la educación, sino también el frente de la conservación ambiental, de la adaptación al cambio climático, donde la comunidad científica cubana tiene mucho que mostrar, dijo, a la región y al mundo.
“Esa es la resiliencia”, reflexionó la visitante, quien hizo mención, tratándose de Cuba, de “valores fuertes de cooperación internacional, de educación y salud como derechos fundamentales”. Igualmente, hizo referencia a “la ciencia como un instrumento de desarrollo y de cooperación científica y de construcción de la paz entre los vecinos, y entre países de diferentes regiones”.


