
Ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, fueron presentados los resultados de la evaluación realizada por la Relatora Especial para Medidas Coercitivas Unilaterales sobre el impacto del bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba.
Para elaborar esta evaluación, se recopilaron por la Relatora múltiples evidencias en Cuba, donde pudo sostener amplios intercambios con representante de todas las esferas del país y recorrer diversos centros e instituciones.
En el debate sostenido por el Consejo sobre la evaluación de la Relatora, múltiples países y agrupaciones de países apoyaron sus conclusiones y recomendaciones.
La evaluación del caso, que por primera vez se examina en el Consejo de Derechos Humanos, determinó que el bloqueo y el cerco energético impuestos por Estados Unidos tienen un impacto devastador en toda la población cubana y en particular sus sectores más vulnerables.
Se demostró también por la Relatora, a partir de un exhaustivo análisis jurídico, que el bloqueo contraviene la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, y viola de manera flagrante los derechos humanos de los cubanos, incluyendo el derecho a la alimentación, a la salud, a la educación, al desarrollo, los derechos económicos, sociales y culturales y el derecho a la vida.
Fueron reconocidos los sostenidos esfuerzos de las autoridades cubanas para proteger a la población y mitigar los daños, pero al mismo tiempo, se enfatizó que las acciones de Estados Unidos son de tal magnitud y persistencia, que provocan escasez de bienes y servicios esenciales en muchos hogares cubanos.
La Relatora del Consejo de Derechos Humanos identificó 10 acciones prácticas principales que debe realizar el gobierno de los Estados Unidos, para remediar esta situación.
Entre otras recomendaciones, se llama a ese país a levantar todas sus medidas coercitivas contra Cuba y todas las restricciones que obstaculizan el suministro a la Isla de bienes esenciales, incluyendo alimentos, medicamentos, sistemas de suministro de electricidad, abastecimiento de agua y saneamiento, entre otros.
Igualmente, se demanda a Washington poner fin a la designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo y derogar el estado de emergencia nacional declarado bajo la alegación de que Cuba es una amenaza para Estados Unidos.
Adicionalmente, se llama al gobierno estadounidense a optar por el diálogo, en lugar de las presiones, para resolver las controversias con Cuba de conformidad con los principios y normas del Derecho Internacional.
Esta es la primera ocasión en que un mecanismo especializado del Consejo de Derechos Humanos hace una evaluación del impacto de las medidas coercitivas impuestas por los Estados Unidos contra Cuba, sobre la base de evidencias directas recogidas en el terreno.
(Tomado de Cubaminrex)
