El nacimiento de Abel Santamaría Cuadrado

Share Button
Por Gislania Tamayo Cedeño | 20 octubre, 2026 |
0

Cumpliría 99 años, este 20 de octubre, Abel Santamaría Cuadrado. Había nacido en 1927 en Encrucijada en la entonces provincia de Las Villas. Fue el cuarto de los cinco hijos que tuvo el matrimonio formado por Benigno Santamaría y Joaquina Cuadrado.

Estudió el primer grado en la escuela pública Miguel de la Guardia, los demás fueron en la escuela situada en el batey del antiguo central Constancia, porque su familia se traslada para este sitio.

Desde pequeño se vinculó con los trabajadores de la industria azucarera y conoció muy de cerca la situación precaria que ellos padecían.

Llego a La Habana con solo 20 años. Vivió inicialmente en un cuarto que compartía con un primo, quien lo ayudó a encontrar su primer trabajo en la textilera Ariguanabo, como contador.

Por oposición se ganó matricular en la Escuela Profesional de Comercio, lo que acrecentó sus habilidades en ese oficio, y en el Instituto de Segunda Enseñanza, con el fin de hacerse bachiller.

Trabajaba y estudiaba sin cesar, sorteando los sacrificios que encontraba en su diario andar.

Más tarde se emplea en la Agencia que representaba la comercialización de los autos Pontiac, donde era mejor remunerado en su ocupación, lo que le permitió adquirir un carro de uso y un apartamento en el Vedado.

Militó dentro de las filas ortodoxas, inspirado en el ejemplo de Eduardo Chibás.

Desde que se produjo en marzo de 1952 el golpe de estado de Fulgencio Batista, Abel condenó al régimen dictatorial.

En unión de otros jóvenes con inquietudes revolucionarios comenzó a editar un boletín clandestino titulado Son los mismos que tenía el propósito de poner de relieve que los que habían usurpado el poder eran iguales, o hasta peores, que los corrompidos gobernantes que había padecido Cuba hasta ese instante.

El primero de mayo de 1952 conoció a Fidel Castro al participar ambos en un acto que se efectuaba en el cementerio Colón en La Habana para rendir homenaje a un joven que había sido asesinado el año anterior en el país.

Nace entre Fidel y Abel una gran amistad. Se estrecha entre ellos una perfecta comunicación, había una coincidencia de convicciones políticas y revolucionarias perfectas.

Fidel comienza entonces a visitar el apartamento donde vivía Abel. Ambos se identifican plenamente en el empeño de organizar a un grupo de jóvenes para llevar adelante la lucha contra la tiranía batistiana.

De esa amistad Jesús Montane Oropesa expresó… fue sorprendente cuan rápidamente se identificaron los compañeros Abel Santamaría y Fidel Castro. El primero pasó a ser desde los inicios el segundo jefe de nuestra joven organización (…)

Los dos estaban convencidos de que la Revolución que se gestaba seria la continuación de la guerra del 68 y la del 95 donde se vencerían todos los obstáculos y se triunfaría.

El pequeño apartamento en la esquina de 25 y O, en el Vedado capitalino, alquilado por Abel y su hermana Haydée sirvió como punto de las reuniones preparatorias encabezadas por Fidel.

Abel Santamaría Cuadrado participó de manera decisiva en la organización y desarrollo del ataque al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 en Santiago de Cuba.

Fue el segundo jefe del Movimiento revolucionario creado por Fidel para llevar adelante la lucha revolucionaria contra la dictadura existente en Cuba.

Cuando después de Fidel, Abel habló a los asaltantes en la aurora del 26 de julio en Santiago, les dijo:

«…es necesario que todos vayamos con fe en el triunfo nuestro mañana, pero si el destino es adverso estamos obligados a ser valientes en la derrota, porque lo que pase allí se sabrá algún día. La historia lo registrará y nuestra disposición de morir por la Patria será imitada por todos los jóvenes de Cuba. Nuestro ejemplo merece el sacrificio y mitiga el dolor que podemos causarles a nuestros padres y demás seres queridos: ¡Morir por la Patria es vivir!».

En horas de la madrugada del 26 de julio Fidel le encomienda a Abel que dirija un número más pequeño de combatientes que tendría como misión ocupar el hospital Saturnino Lora.

Con solo 25 años de edad, combate con saña en la fortaleza, donde es capturado y brutalmente asesinado.

Abel era un joven optimista, comunicativo, estudioso y comprensivo a la vez que recto y prudente, con una extraordinaria capacidad para el trabajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *