Concluidos los primeros cuatro cotejos de la LXV Serie Nacional de Béisbol, la tabla de posiciones muestra a los Alazanes (9-7) en el segundo lugar de la Zona oriental y compartiendo escaño con las selecciones de Sancti Spíritus y Las Tunas, por detrás del líder Santiago de Cuba (10-6).
Pero sus escoltas más cercanos, Holguín y Ciego de Ávila (8-8), aparecen a solo una raya, para ratificar que la batalla por el avance a la postemporada será intensa hasta los últimos compases de la fase clasificatoria.
Para no alejarse de esa lucha, la tropa de Marcos Naranjo está precisada a mejorar el juego táctico, sobre todo, en partidos cerrados y tensos que suelen decidirse en un santiamén.
Más de un corredor sorprendido en base en un mismo encuentro y el abuso del toque de sacrificio, entre otras situaciones en el orden ofensivo, han atentado contra un resultado superior en lo que va de campaña.
A juzgar por lo visto hasta el momento, la falta de concentración ha pasado factura a algunos jugadores y, por ende, al conjunto, porque al final del encuentro pesan, traduciéndose en derrotas.
Uno de los ejemplos más visibles se remonta al desafío de este miércoles frente a Holguín, en el estadio bayamés Mártires de Barbados: en la baja del tercer capítulo se perdía por la mínima (0-1) y llegaron a la inicial los dos primeros bateadores, pero luego fueron puesto out en bases, cuando comenzaba a desfilar lo más selecto del lineup.
Los granmenses siguieron amenazando, incluso anotaron una carrera para igualar las acciones ante Wilson Paredes, pero quedó el sinsabor de haber conseguido un racimo grande. Para colmo, el juego concluyó con victoria de los Cachorros y pizarra estrecha de 6×5.
De igual manera, el uso desmedido del sacrificio de hit sigue siendo una tendencia. Al parecer, es el único recurso que muchos hallan, olvidando el bajo nivel del pitcheo oponente y sin apostar a otras jugadas que también podrían rendir dividendos, como el robo de bases.
En ese aspecto, los Alazanes muestran avances en relación con campañas anteriores. A pesar de marchar terceros en average (.316) y poseer una de las ofensivas más balanceadas del torneo, 15 de los 19 intentos han fructificado, para colocarse segundos en ese acápite.
Urge, igualmente, una visión más exacta con el movimiento y utilización de los lanzadores, en medio de un panorama que se torna exigente de cara a los play offs.
Por cierto, en la despedida frente a la nave holguinera el cuerpo técnico dejó demasiado tiempo sobre el montículo al relevista Juan Danilo Pérez y, por ahí, se escapó otra posible victoria.
Aunque se trataba del principal apagafuegos del equipo, debieron encenderse las alarmas cuando aceptó la carrera del empate en el séptimo inning (2-2). A fin de cuentas, no había cumplido su misión inicial de preservar la diferencia de una carrera.
La confianza extrema en el niquereño costó porque, en el octavo, recibió castigo y se fue a las duchas después de admitir el ramillete de cinco, que puso marcador decisivo de 7×2.
Naranjo y sus alumnos reaccionaron en el noveno, al fabricar tres, pero no les alcanzó, mientras se evaporaba como arte de magia la posibilidad de ganar el primer compromiso particular, que concluyó igualado a cuatro triunfos por bando.
De todas formas, en caso de decidir entre ambos una clasificación, los tetracampeones saldrían mejor parados porque anotaron más carreras que sus rivales (54×42), incluyendo las 28 de esta semana.
Los Alazanes prosiguen en casa para recibir a las Avispas santiagueras, de sábado a martes, antes de emprender viaje rumbo a Guantánamo, donde cerrarán frente a los integrantes del Grupo D.
