Los malabares de Olivia

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Por Yelandi Milanés Guardia | 6 noviembre, 2026 |
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FOTO/ Yelandi Milanés Guardia

Conversar con la veguitera Olivia  Hernández Guerra, se convierte en un momento placentero, pues es de gran disfrute dialogar con alguien que siente pasión por su profesión, en este caso, el magisterio.

Recordando sus años iniciales, su mente viajó al año 1992, y específicamente al Instituto preuniversitario en el campo (Ipuec) Orestes Gutiérrez Escalona, antiguamente Veguita 5, centro en el que comenzó su vida laboral, luego de haberse graduado con título de oro en la especialidad de Química, además de recibir disímiles reconomientos por su activo quehacer estudiantil.

En el mencionado Ipuec, consolidó los conocimientos recibidos en la Universidad de Ciencias Pedagógicas Blas Roca Calderio de Manzanillo, y se fue adentrando en ese fascinante mundo hasta ir tejiendo un romance que la llevó por otras escuelas del municipio Yara, teniendo un gran peso en su formación como educadora y dirigente el otrora Ipuec 30 de noviembre (Veguita 6), donde además de las labores docentes se desempeñó en funciones como jefa de departamento de Ciencias Naturales, subdirectora docente, dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la Ciencia y el Deporte (SNTECD) y como organizadora del núcleo del Partido Comunista de Cuba en el referido centro.

Por los resultados alcanzados fue promovida a metodóloga municipal de investigación y superación, y luego al departamento de preuniversitario, donde trabajó como organizadora escolar y posteriormente como jefa de departamento.

“En el período 2008-2010 retorno a los centros de formación y vivo una agradable experiencia en el Ipuec Armando Mestre Martínez (Veguita 14), escuela en la que me desempeñé como directora, hasta que concluidos los dos años, regreso a la Dirección Municipal de Educación, en esta ocasión como metodóloga integral, responsabilidad a la que siguieron las de subdirectora de primaria, secundaria y preuniversitario, además de jefa de departamento de éstas dos últimas enseñanzas.

“Ahora soy metodóloga integral del departamento de inspección y dirijo el cumplimiento de la política educacional, unido al asesoramiento del control interno.

“No obstante, no me he separado de las aulas, pues pertenezco al claustro del Centro Universitario Municipal, donde imparto asignaturas como química general, analítica, orgánica y bioquímica.

“Asimismo, soy profesora de otras materias como formación pedagógica, defensa y seguridad nacional”.

Pero aunque Hernández Guerra tiene una vida con varias responsabilidades, parece que para ella eso no es suficiente, por eso sobre sus hombros también recaen otras tareas como secretaria general del Buró Sindical del SNTECD, miembro del comité municipal y provincial del referido gremio, además de secretaria general de la delegación 5, bloque 16, de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en su tierra natal, y para añadir otros méritos a su loable hoja de vida, también ocupa cargos en las estructuras de base de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).

Una muestra evidente de que su labor fuera del magisterio también es plausible,  lo constituyó su selección como delegada al VIII congreso de la FMC y al XXII cónclave de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

Al rememorar su participación en esos magnos eventos, refiere que ello se deriva de su activa labor y de la entrega total con que asume las actividades en la FMC y en la CTC, aunque los CDR, con menos reconocimientos, no se quedan detrás.

Por su amor al trabajo con el tiempo ha cosechado lauros que validan su accionar  destacado, como son los reconocimientos por más de 25 años consecutivos como trabajadora ejemplar,  y su selección  en dos ocasiones como vanguardia nacional.

También ha recibido las distinciones por la educación cubana, la Rafael María de Mendive, la Juan Tomás Roy, la 23 de agosto, la medalla José Tey, además de reconocimientos como miembro activo de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores, y como relevante dirigente sindical con más de 15 años al servicio de la clase obrera.

Hernández Guerra es de esas personas que viven superándose constantemente, por eso es usual verla muy activa en las redes sociales, donde tiene una meritoria labor en la divulgación de las actividades de la Dirección Municipal de Educación, el sindicato, la FMC y los CDR.

“He encontrado en la redes sociales otra pasión -enfatiza- porque es muy gratificante saber que las personas que te siguen, conocen mediante las publicaciones cuestiones que de otra forma no sabrían, y eso es algo que ellos agradecen y que a uno en el plano individual le complace.

“Internet es hoy uno de los principales escenarios en los que se defiende a Cuba, y en los que se gana la guerra mediática que contra nosotros se cierne, y como buena cubana que soy, no me puedo quedar atrás en el combate a favor de nuestra querida isla”.

Después de más de tres décadas vinculadas a la educación de las nuevas generaciones, Hernández Guerra considera que los maestros y profesores deben amar el oficio de enseñar y educar, para que ello repercuta positivamente en los estudiantes, y las aulas no sólo sean un lugar para formar los profesionales del mañana, sino además los ciudadanos de bien que la sociedad necesita.

Con una vida tan llena de galardones parecería que ninguno la podría conmover. Sin embargo, cuando regresa al pasado y revive aquel memorable 5 de noviembre de 2023, su rostro destella un brillo especial y no puede evitar que se le inflame el pecho de orgullo, pues como dice ella: “Recibir de parte de la Asamblea Municipal del Poder Popular el símbolo de la Gardenia, es una experiencia que pocos yarenses han tenido. Y aunque son muchos los reconocimientos que hoy atesoro en mi casa, no te puedo negar que ese tiene un sitio especial”.

En el afán de resumir la vida de esta destacada e incesante mujer, creo que no hay mejor esbozo que el de la delicada flor, pues eso es Olivia Hernández Guerra, una Gardenia que esparce su aroma, en los disímiles lares que demandan su presencia.

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