
Setenta y ocho años han transcurrido que Aracelio Iglesias fuera atacado por la espalda cuando se hallaba en el local del Sindicato de Obreros Portuarios de la Empresa Naviera de Cuba para debatir con otros líderes sindicales del gremio el documento que le entregarían al Ministro del Trabajo, con el fin de que anulara una resolución que designaba a Armando Galate como máximo dirigente sindical en el puerto, así como el restablecimiento de la situación de derecho laboral que había sido usurpada por el gobierno de Prío Socarrás.
Matones a sueldo del gobierno de Carlos Prío Socarrás entraron silenciosos al local y lo atacaron a balazos.
Al ser conducido hacia la Casa de Socorros del Muelle de Luz, con cuatro balazos en el cuerpo, declaró: “Por si acaso muero, escriban ahí que pude ver a los que me tiraron”, y los señaló por sus nombres.
Aracelio Iglesias Díaz había nacido en Consolación del Sur, provincia de Pinar del Río, el 22 de junio de 1901.
Se traslada a La Habana y comienza a trabajar como bracero en los muelles del puerto. Muy pronto se ganó el respeto y la estima de sus compañeros de labor. Acción esta que lo llevo a ocupar cargos en las organizaciones obreras.
Su temperamento rebelde chocó inmediatamente con la realidad social y decide ingresar en las filas del Partido Comunista.
En 1934, el gobierno Batista-Caffery-Mendieta lo condena a tres años de privación de libertad. Una delación llevó a los agentes del Servicio de Inteligencia Militar hasta su pequeño cuarto y allí le encontraron algunos textos marxistas.
En 1938 asume el cargo de financiero del Sindicato de Estibadores y Jornaleros del Puerto de La Habana y más tarde, su Secretario general. Fue miembro del comité ejecutivo de la Central de trabajadores de Cuba (CTC).
En 1940 sus compañeros lo eligen para ocupar el más alto cargo del sindicato en el puerto porque para ellos representaba “el alma obrera del puerto”. Reconocen en él a un hombre que resalta por su facilidad para hablar, discutir, y de convencer con argumentos sólidos siempre con la verdad.
Se destacó en el enfrentamiento con las empresas yanquis Flota Balines y Ward Line, además de encauzar la protesta de los obreros contra el Plan Trimestral.
En 1946 ocupó la secretaría de la Federación Obrera Marítima Local del Puerto de La Habana. Con su infatigable lucha al frente del sindicato y el apoyo de sus compañeros, arrancó a los patronos importantes conquistas para los trabajadores, entre ellas el establecimiento de las listas rotativas, aumento de salarios y el descanso retribuido.
En medio de una discusión sobre mejoras salariales con dirigentes portuarios, Carlos Prío Socarrás, entonces ministro de Trabajo, le dice a Aracelio: “Ven acá, ¿tú te crees que eres el dueño de los muelles o qué?”, a lo que Aracelio le replica airado: “¿Y tú te crees que eres el dueño de Cuba o qué carajo?”.
Perseguido por Carlos Prio que ocupa la presidencia de la República en octubre de 1948 siguiendo una política anticomunista desata una persecución feroz para acabar con el movimiento obrero comunista mediante amenazas, chantajes, engaños, encarcelamiento y asesinatos para arrebatarles las conquistas a los trabajadores.
Un grupo de pistoleros arribó de forma violenta y abrió fuego contra él. Aracelio Iglesias no sobrevivió a las lesiones mortales que recibió en su cuerpo y fallece en la madrugada del 18 de octubre de 1948. Los autores del crimen no fueran condenados.
