
Manzanillo.- La advertencia profética del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz sobre el camino de la humanidad si no cambia su relación con la naturaleza fue recordada, este viernes, en la conmemoración manzanillera por el Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada año el 5 de junio.
A orillas del litoral de la ciudad del Golfo de Guacanayabo, niños y niñas de las escuelas primarias aledañas a las zonas vulnerables por la proximidad al mar, aceptaron la invitación de los promotores del proyecto Mi Costa a plantar cinco árboles, como llamado de atención que no tenemos excusas para justificar la desaparición de bosques, el envenenamiento de los ríos y la contaminación del aire.
Niños y adultos sembraron las cinco plántulas en el área verde del litoral como simbología de una parte del deber de cada habitante para salvar el orbe de la destrucción que ocasionan la contaminación sin freno, el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad.
El aprendizaje y alerta de las nuevas generaciones sobre cómo cuidar el entorno y las riquezas naturales trascendió durante el festejo en variadas presentaciones de los círculos de interés de educación ambiental de la Empresa Flora y Fauna en la urbe costera, con énfasis en los educandos de las escuelas primarias Manuel Ascunce Domenech y el seminternado Adalberto Pesant González.
Recibieron sus premios los cuatro ganadores del concurso Mañana será demasiado tarde: herencia y desafío, convocado por el CITMA en la localidad, para poner en diálogo el legado de Fidel con los retos ambientales de hoy a través de la palabra, la imagen, la innovación y la acción comunitaria.
De la mano de Yamisleidis Mompié Rodríguez, secretaria municipal de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), también se reconoció la participación de 11 niños y niñas, entre los cerca de medio centenar que concursaron en las modalidades de poesía, narrativa, ensayo o artículo, audiovisual y dibujo con técnica libre.
Igualmente fueron distinguidos profesores con una labor destacada en la promoción del cuidado medioambiental con desempeño sobresaliente en el ámbito de la ejecución del proyecto internacional Mi Costa, con financiamiento del Fondo Verde para el Clima.
Margot Hernández Hernández, delegada del Citma en Manzanillo y coordinadora municipal de Mi Costa, reflexionó en las palabras centrales del festejo que los seres humanos son una parte viva de un tejido maravilloso y frágil que el hombre está obligado a cuidar, que implica transformar los hábitos cotidianos en actos de conciencia para aportar a la restauración de la única casa de todos, el planeta.
“Este día nos recuerda que la tierra no es una herencia de nuestros padres, sentenció, sino un préstamo de nuestros hijos. Devolvámosla más verde, limpia y viva, porque el tiempo de actuar es ahora”.
