Generación del 26 de julio: Pedro Marrero Aizpurúa, seguidor de las ideas de José Martí

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Por Gislania Tamayo Cedeño | 27 julio, 2026 |
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Pedro Marrero Aizpurúa, hijo de inmigrantes españoles, nació el 23 de octubre de 1926 en la barriada de La Ceiba-Puentes Grandes, en La Habana. Joven asaltante al Cuartel Moncada y héroe de los trabajadores de la alimentación.

Su padre, Juan Marrero, era hijo de inmigrantes canarios procedentes de Las Palmas de Gran Canaria, y su madre procedía de Vascongadas (País Vasco).

Concluido el sexto grado ingresó en el Instituto de Segunda Enseñanza de Marianao, el cual se vio obligado a abandonar tras el fallecimiento del padre, para contribuir en el sustento familiar.

En búsqueda de una mejora económica, comenzó a trabajar en el Departamento de Transporte del Depósito de Cerveza Nazahal y Compañía, donde poco tiempo después se convirtió en el delegado de la Asociación de Carros y Camiones y más tarde sería chofer en la cervecería La Tropical.

Después del Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 empezó a frecuentar los actos estudiantiles de la Universidad y en vez de ir a las partidas de dominó al final de la jornada laboral, comenzó a enrolarse en el movimiento 26 de julio junto a otros jóvenes con inquietudes revolucionarias encabezados por Fidel.

Incorporado al Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), desde su fundación, junto con Fernando Chenard Piña organizó la juventud de esa afiliación política en su comunidad natal.

Para Marrero Aizpurúa eran más importantes los fondos necesarios para la causa revolucionaria que los bienes materiales. Tan es así que sin ningún recelo vendió el juego de comedor de su casa, el refrigerador, empeñó el salario y no negoció el juego de cuarto porque Fidel Castro se lo impidió.

Momentos antes del ataque al Moncada, Pedro Marrero fue designado para manejar el segundo carro donde iba Fidel Castro, el líder del grupo de jóvenes asaltantes. Falla el factor sorpresa y se inicia el combate fuera de los muros del cuartel.

En la toma de la posta número 3, a la que fue designado, al tratar de ayudar a su compañero herido José Luis Tassende, Marrero Aizpurúa fue capturado y salvajemente asesinado por esbirros de la dictadura.

Fiel seguidor de las ideas de nuestro Héroe Nacional, hoy sus restos descansan en el cementerio de Santa Ifigenia en Santiago de Cuba, tal cual él había pedido que cuando muriera lo enterraran cerca de la tumba de José Martí.

En agradecimiento a su memoria la fábrica de cervezas donde trabajó lleva su nombre, al igual que un estadio de fútbol.

También se instituyó “La medalla (o distinción) Pedro Marrero Aizpurúa”, una distinción cubana perteneciente a la industria alimentaria que se otorga por una destacada trayectoria laboral durante 20 años para las mujeres y 25 a los hombres.

FUENTES CONSULTADAS

Ecured / radiococooficial.blogspot

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