
Irán anunció hoy la muerte de otros siete altos comandantes militares como consecuencia de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra su territorio.
La información fue divulgada en un comunicado de la Fundación para la Protección y Promoción de los Valores de Defensa y Resistencia, entidad afiliada al Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes.
Según la nota, entre los fallecidos se encuentran el mayor general Mohammad Shirazi, secretario de la Oficina del Líder Supremo de Irán; su adjunto, el mayor general Akbar Ebrahimzadeh; y Mohseni Motlaq, jefe del Departamento de Planificación y Operaciones de la Dirección de Operaciones del Estado Mayor.
También murieron el mayor general Saleh Asadi, subjefe de la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor; Gholamreza Rezaeian, jefe de la Organización de Inteligencia de las Fuerzas del Orden; el mayor general Hassan Ali Tajik, jefe de la Dirección de Entrenamiento del Estado Mayor; y el general de división Mohsen Darreh Baghi, subjefe de la Dirección de Entrenamiento, Logística y Abastecimiento de las Fuerzas Armadas.
La víspera, las Fuerzas Armadas iraníes informaron en otro comunicado que el jefe del Estado Mayor, Abdolrahim Mousavi; el comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Mohammad Pakpour; el secretario del Consejo Supremo de Defensa Nacional, Ali Shamkhani; y el jefe de Logística de las Fuerzas Armadas, Aziz Nasirzadeh, fallecieron en ataques dirigidos contra una reunión del Consejo Supremo de Defensa Nacional.
Desde el sábado último, Israel y Estados Unidos mantienen una ofensiva militar contra Irán que, de acuerdo con reportes oficiales, ha causado la muerte de cientos de personas, incluidos altos cargos políticos y militares.
Teherán respondió con el lanzamiento de misiles y drones hacia territorio israelí, así como con ataques contra bases e intereses estadounidenses en varios países árabes, acciones que han provocado víctimas y daños en infraestructuras civiles.
Más de 50 mil militares estadounidenses dispersos en países atacados por Irán

Este mapa evidencia que existen 51.400 militares estadounidenses dispersos por todos los países que Irán atacó metódicamente ayer:
- Qatar: 10.000
- Kuwait: 10.000
- Barein: 4.700
- EAU: 5.000
- Jordania: 3.000
Cada punto en este mapa recibió misiles iraníes en las últimas 24 horas. Los planificadores estadounidenses sabían que las bases eran indefendibles antes de que el primer B-2 despegara de la pista.
Lo habían simulado en juegos de guerra. Lo sabían. Por eso evacuaron las bases y trasladaron discretamente decenas de miles de tropas a hoteles y apartamentos a poca distancia de las instalaciones que Irán inevitablemente atacaría.
No podían enviarlas a casa con el retraso catastrófico que supondría reorganizar personal en medio de la mayor guerra regional en décadas. No podían colocarlas en Israel… el principal objetivo de Irán. Así que las pusieron en Marriotts y apartamentos en Manama, Doha y Ciudad de Kuwait, esperando que el objetivo iraní fuera institucional y no personal.
Pero Irán atacó ambos. Este es el coste humano que se oculta detrás del lenguaje de “activos estratégicos” e “infraestructura militar”.
51.400 estadounidenses, desplazados de bases indefendibles por órdenes de comandantes que eligieron esta guerra en una fecha marcada en Tel Aviv mientras aún negociaban en Ginebra, ahora refugiándose en edificios civiles en ciudades que reciben ataques de misiles y drones iraníes.
No porque el plan fallara, sino porque así era el plan. Los diseñadores de la Operación Furia Épica sabían exactamente lo que le
a esos 51.400 hombres y mujeres. Simplemente no lo mencionaron en los informes.
Situación en el Medio Oriente: La operación militar podría prolongarse meses
Israel lanzó ataques aéreos contra objetivos de la organización “Hezbolá” en el sur del Líbano, en respuesta a recientes ofensivas con misiles atribuidas al grupo. En el marco de estas operaciones, fue asesinado Mohammed Raad, jefe de la facción parlamentaria de “Hezbolá”, lo que marca un giro significativo en la escalada regional.
En Tel Aviv, fuertes explosiones sacudieron una planta química tras el impacto de misiles iraníes. Según reportes iniciales, las ojivas de racimo utilizadas destruyeron varias viviendas en la ciudad, generando alarma entre la población y elevando la tensión en el conflicto.
Irán amplió sus ataques al golpear una base estadounidense en Bahréin. El ataque provocó un gran incendio en el puerto de Salman, con imágenes que mostraban columnas de humo visibles a gran distancia. La acción fue presentada como una respuesta directa a los bombardeos israelíes.
En paralelo, Gran Bretaña autorizó a Estados Unidos a atacar depósitos de misiles iraníes. El primer ministro Keir Starmer solicitó además apoyo de Ucrania, pidiendo especialistas en sistemas UAV para contrarrestar los drones iraníes desplegados en el Golfo Pérsico.
La ofensiva iraní también alcanzó territorio europeo: explosiones se registraron en Chipre, donde el objetivo fue la base aérea británica de Akrotiri, situada a unos 1.200 kilómetros de Teherán. Este hecho subraya la expansión del conflicto más allá del Medio Oriente.
Finalmente, el secretario general del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, declaró que su país no llevará a cabo ninguna negociación con Estados Unidos, cerrando la puerta a posibles intentos diplomáticos en medio de la crisis.
