
La selección de España no dejó dudas y lució mejor sobre la cancha del Estadio de Nueva Jersey, en Estados Unidos, para vencer 1-0 a Argentina y titularse campeona mundial de fútbol.
Para la tropa de Luis de la Fuente se antojaba una tarea titánica destronar a los monarcas defensores; pero lo consiguió tras 120 minutos y un gol del sustituto, Ferran Torres.
Con su definición al 106, instantes después de iniciar el segundo tiempo de la prórroga, el delantero español sentenció el encuentro e hizo justicia, porque sobre el terreno su equipo se mostró mucho más.
Las estadísticas del desafío confirmaron el dominio abrumador del cuadro ibérico: 20 remates, incluyendo 12 dentro de los tres palos; mientras, sus rivales disparaban en solo dos ocasiones, por lo que el portero Unai Simón apenas tuvo que emplearse.
El primer y gran éxito de la estrategia española fue neutralizar al alma de los argentinos, Lionel Messi, como lo logró frente a Francia, cuando anuló a su referente ofensivo Kylian Mbappé, en el duelo semifinal.
La Furia Roja volvió a jugar sin complejos y, sobre todo, con argumentos sólidos en todas las líneas, que la convirtieron en el conjunto más compacto y balanceado de todo el torneo.
Ahí está el solitario gol que permitió en los ocho partidos jugados (ante Bélgica en cuartos de final), también muestra fehaciente de la solidez defensiva, encabezada por el jovencito central Pau Cubarsí.
De la Fuente y sus alumnos se impusieron con autoridad y, para certificarlo y alzar la copa, terminaron venciendo a los dos finalistas de hace cuatro años, en Catar: Francia y Argentina, coincidentemente, los monarcas anteriores.
Entretanto, su capitán, el centrocampista Rodrigo Hernández (Rodri), ganaba la distinción de Mejor jugador. “Ahora estamos en una nube, pero esto es impresionante”, dijo el futbolista del Manchester City a Televisión española.
De esa manera, España se suma al grupo de varios países con, al menos, dos títulos; relación que encabeza la pentacampeona de Brasil; luego, aparecen Italia y Alemania (cuatro), y Argentina (tres); mientras, igualaba a Uruguay y Francia; al tiempo que, Inglaterra con su corona de 1966 completa el listado de las 23 ediciones.
