La cosecha del mango, a partir de este momento, abre de nuevo un desafío, para la agricultura y la industria conservera granmenses, cuando avizoran una compleja campaña en su recolección, la que se extenderá hasta agosto próximo.
El movimiento cooperativo y campesino y entidades estatales y no estatales están convocados al máximo aprovechamiento de la fruta para acopiarla, elaborar los surtidos, destinados al mercado nacional, y preservar la presencia del alimento durante los próximos meses.
Un buen resultado colocaría a Granma como uno de los territorios más destacados en el aporte agrícola, en un contexto nacional marcado por la necesidad de sustituir importaciones y garantizar la seguridad alimentaria.
La campaña no está exenta de retos. A ello se incorpora las limitaciones de combustibles y el transporte de la cosecha que significa el mayor desafío, pues el cerco energético del gobierno de los Estados Unidos obstaculiza su suministro, junto a otros recursos del material tecnológico e industrial. Sin embargo, los colectivos de las ramas responsabilizadas con la tarea tendrán que recurrir a diferentes alternativas, demostrando capacidad de adaptación y compromiso con la producción.
La solución está en la organización comunitaria y el uso de medios alternativos, con el empleo de la tracción animal en el traslado de la materia prima, entre otras experiencias aplicadas en el más reciente acopio de tomate en la provincia, lo que permitirá que, en este caso, el mango llegue a tiempo para su procesamiento fabril.
Al respecto, recordar que la campaña fortalece la seguridad alimentaria, la presencia de derivados en mercados, escuelas y hospitales y contribuye a la mesa de la familia cubana y sobre todo, los significativos volúmenes de pulpas, destinadas a la elaboración de las compotas de los niños e incluso, la entrega para el balance nacional.
Tradicionalmente los aportes proceden de las zonas montañosas de los municipios de Bartolomé Masó, Buey Arriba y Guisa, además de Yara, Bayamo del denominado Mango Mamey que sobrepasa el 95 por ciento del total de su volumen para el proceso industrial.
La implementación en el país de varias medidas para el sistema empresarial, incluida la agroindustria alimentaria, evidencian una motivación en los productores y con estos, un mejor encadenamiento para evitar la pérdida de la materia prima, asunto que en años anteriores ha dejado insatisfacciones.
La urgencia de hacer una buena zafra del mango tiene el componente vital de multiplicar los esfuerzos para disponer del alimento fresco, puesto al alcance de la población y en su elaboración como pulpa y refrescos, surtidos que se oferten en unidades del comercio, la gastronomía y del consumo social, especialmente a los centros de salud y educativos.
También como en temporadas anteriores, el mantener abierto puntos de ventas ubicados en las instalaciones de la propia industria conservera y utilizar otras vías de comercialización que acerquen el producto a la comunidad.
Asimismo, la disposición expresa de productores en garantizar la contienda del mango, no obstante la poca maduración y volúmenes, observados en los campos, mientras directivos y especialistas de la Industria Alimenticia hacen el máximo para que fluya la entrada y acopio de la fruta.
