El 2026 no es solo un año conmemorativo: es una invitación a reconocer que la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios pasa por dignificar y fortalecer el liderazgo de las mujeres que los sostienen.
La Organización de las Naciones Unidas –ONU– declaró el 2026 como el Año Internacional de la Mujer Agricultora (AIAM 2026).
Mientras, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura –FAO– será la institución (agencia de la ONU) encargada de programar las acciones que se llevarán a cabo durante el año.
Sentir el olor a tierra húmeda, hacer crecer las plantas y ver sus frutos, es para la mujer que la trabaja, el hacer realidad sus sueños de contribución a la alimentación del pueblo.
En ella se conjugan saberes y experiencias que provocan la admiración y el reconocimiento a tanta entrega, disciplina y creatividad por alcanzar la soberanía alimentaria y educación nutricional en la Mayor de las Antillas.
Sencilla, humilde y carismática, la mujer constituye un ejemplo de voluntad y compromiso digno de imitar.
En la agricultura cubana la presencia femenina es cada vez más imprescindible no solo como fuerza laboral, sino en su estructura de dirección, especialistas de diversas ramas y en Centros científicos del sector.
Crece en cantidad por la tenencia de la tierra, derecho conquistado con la condición de propietarias y usufructuarias; miembros de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, integrantes de las brigadas FMC-ANAP y en la Agricultura Urbana y Suburbana y Familiar, modalidad en la que ha encontrado nuevos empleos para su realización.
La incorporación en miles al desarrollo económico y social es el fruto de una sostenida política de la Revolución, para empoderarlas con la aplicación del Decreto Presidencial 198, que aprueba el Programa Nacional para el adelanto de las Mujeres.
Así, Cuba rinde merecido homenaje, además, a la mujer rural, este 8 de Marzo, que también tiene su día, cada año, establecido desde el 2008 por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, debido a la función y su contribución en la promoción del desarrollo agrícola y con ello la seguridad alimentaria.
