Subrayó que las naciones latinoamericanas y caribeñas son Estados soberanos e independientes con el derecho de elegir sus vías de desarrollo y socios de cooperación.
China mantiene principios de respeto mutuo e igualdad en los intercambios con la región, señaló el vocero.
El funcionario indicó que la colaboración bilateral es abierta e inclusiva y no está dirigida contra terceros, por lo que nadie debería interferir o influir en estas relaciones.
Guo respondió de esta forma a la reciente cumbre de la derecha latinaomericana organizada y celebrada en Estados Unidos.
Previamente el canciller chino, Wang Yi, señaló que en el escenario internacional del siglo XXI no debe representarse el viejo drama del siglo XIX.
En conferencia de prensa la víspera, el jefe diplomático describió la cooperación China-América Latina como ayuda y apoyo mutuo entre naciones del Sur Global.
El canciller mencionó los cinco proyectos lanzados en el Foro de Cooperación China-Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac): unidad, desarrollo, civilización, paz y corazones populares.
Wang Yi indicó que estos proyectos trazan un plan para avanzar juntos hacia la modernización.
China y América Latina fortalecieron sus vínculos comerciales y políticos en las últimas décadas, con un intercambio que superó los 500 mil millones de dólares, en el marco del fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur y la búsqueda de un orden internacional más equilibrado.
Según cifras oficiales, el gigante asiático es el segundo socio comercial de la región -el primero de Brasil y Perú por ejemplo- y una de sus principales fuentes de inversión extranjera directa.
Por otro lado, 24 países latinoamericanos y caribeños se adhirieron a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, mientras que Beijing profundiza su cooperación con Cuba y Brasil en el marco de la construcción de comunidades de futuro compartido.

