
El impacto económico de los ataques contra Irán está golpeando con más fuerza a Europa y Asia que a Estados Unidos, según un análisis publicado por The Washington Post.
El medio estadounidense destaca que las consecuencias van mucho más allá de la interrupción del suministro de petróleo y gas a través del estratégico estrecho de Ormuz.
El cierre de varios aeropuertos internacionales en la zona del conflicto, incluido el de Dubái, uno de los principales hubs logísticos del mundo, ha provocado la suspensión de casi una quinta parte del tráfico aéreo internacional de carga.
Esta paralización está afectando directamente las cadenas de suministro de productos electrónicos de consumo, fármacos y metales preciosos, con especial incidencia en los mercados europeos y asiáticos.
Ryan Peterson, director ejecutivo de la empresa de logística Flexport, con sede en San Francisco, aportó datos concretos sobre el encarecimiento del transporte.
Según Peterson, el costo de los envíos aéreos desde Asia hacia Europa se ha disparado un 45% desde el inicio del conflicto. Para los envíos con destino a Estados Unidos, el incremento alcanza el 50%.
El análisis del rotativo subraya que “la guerra está afectando con mayor intensidad y rapidez a las economías de Europa y Asia que a la de Estados Unidos”.
Entre los países más vulnerables figuran Bélgica, India, Italia, China y Corea del Sur, naciones que dependen en gran medida del suministro energético que transita por el estrecho de Ormuz.
(Con información de Head Post)
