El 20 de marzo de 1930 tuvo lugar la primera huelga general organizada y dirigida por el Partido Comunista de Cuba y la Confederación Nacional Obrera de Cuba bajo la conducción del dirigente comunista Rubén Martínez Villena.
En 1925, cuando asumió la presidencia del país el dictador Gerardo Machado, sentenció que durante su gobierno ninguna huelga duraría más de ocho horas.
Dominaba en Cuba el régimen despótico de Gerardo Machado y Morales en su segunda etapa presidencial, resultado de una falsa “prórroga de poderes” decretada tres años antes mediante una reforma constitucional, que le permitía extender el mandato iniciado en 1925.
Esta huelga constituyó el inicio del fin de la dictadura de Gerardo Machado y Morales, gobierno beneficiario de Estados Unidos.
Este día de 1930 más de 200 mil trabajadores y empleados, paralizaron al país al abandonar sus trabajos durante 24 horas, enarbolando la consigna “Abajo Machado”.
Con la acción se paralizó la producción, el comercio y el transporte urbano en La Habana, Manzanillo y otros centros del país. Los huelguistas denunciaron el entreguismo del régimen al imperialismo norteamericano y la explotación de los obreros.
La huelga general de 1930 tuvo un carácter político, pues llevó al movimiento obrero a otras etapas con la mira puesta en la derrota definitiva de la dictadura de Gerardo Machado.
Aunque las acciones convenidas no cumplieron sus propósitos, sus prácticas devinieron lecciones significativas a los revolucionarios para ofensivas pendientes.
La primera huelga general en Cuba, el 20 de marzo de 1930, marcó la consolidación del incipiente movimiento revolucionario dirigido por Rubén Martínez Villena, y el inicio el conteo regresivo para el derrocamiento del gobierno represivo del dictador Gerardo Machado, el “asno con garras”.
Fuentes consultadas Ecured, Radio Trinidad, ACN
