
Ciro Frías Cabrera fue uno de los primeros campesinos que se unió al Ejército Rebelde cuando ya era un hombre de 29 años, casado y con tres hijos.
Alcanza por sus méritos, el grado de capitán. Sirvió de enlace y condujo el segundo grupo de hombres procedentes de Manzanillo que se unieron a las filas guerrilleras.
Su infancia, adolescencia y juventud transcurre en medio de las limitaciones de un campesino pobre, incorporado al trabajo desde temprana edad no tuvo la oportunidad de cursar estudios.
Se incorpora a la guerrilla en momentos muy difíciles para esta, tras la derrota de Alegría de Pío y la dispersión de sus hombres hasta que logran reunirse los 12 sobrevivientes, en la zona conocida como Cinco Palmas, bajo el acoso del ejército de la dictadura.
Eran muchos los riesgos que corrían los campesinos que se atrevían a prestar ayuda a la diezmada tropa revolucionaria. Sin embargo Ciro y su hermano Antonio, figuran entre los primeros campesinos que se unen al aún incipiente grupo guerrillero.
En sus inicios, Ciro sirve de guía y mensajero. Posteriormente el ejército captura a su hermano Antonio y al joven arriero Eliecer Tamayo, acusados de ayudar a la guerrilla y son encerrados en el pequeño comercio que poseía el primero, al que dieron candela.
El 9 de febrero participó en el combate de Altos de Espinosa, en el cual la guerrilla fue casi cercada por el ejército, guiado por el traidor Eutimio Guerra, quien después fue capturado por una patrulla al mando de Juan Almeida..
A mediados de marzo de 1957 la pequeña tropa rebelde recibió el primer gran refuerzo en hombres y armas enviado desde el llano por el jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio, Frank País García.
Conformaban el mismo unos cincuenta hombres bajo el mando del capitán Jorge Sotús. Con esta tropa se reestructuró la Columna 1 José Martí y se formaron tres pelotones. Ciro Frías, con grado de teniente, recibió el mando de una de las escuadras del pelotón del capitán Jorge Sotús.
Tuvo una destacada participación en el Combate de El Uvero. En 1957 combatió bajo las órdenes de Guillermo García en el central Estrada Palma y el 20 de agosto se convirtió en el héroe indiscutible del combate de Palma Mocha; al avanzar bajo las balas y recoger las armas de varios compañeros caídos.
Comandó el combate de Mareón, y dirigió, también con éxito, el de Mota.
El primero de marzo, cuando el Comandante Raúl Castro marchó para abrir el Segundo Frente Oriental, Ciro estuvo entre los hombres escogidos para acompañarle. Fue ascendido a capitán y al mando del pelotón No 3 de la Columna No 6 Frank País cruzó de la Sierra Maestra hasta las montañas del norte de Oriente.
Al llamado del Movimiento 26 de julio de apoyar la huelga del 9 de abril, acudió Ciro Frías, jefe del pelotón número tres de la Columna 6 que operaba en la zona de Yateras-Baracoa, en los predios del Segundo Frente Oriental Frank País García.
En la madrugada del 9 de abril de 1958, Ciro ya combatía. Luego de varias horas de intenso tiroteo ordenó quemar una casa existente al costado del cuartel.
Trató de forzar la resistencia y avanzó disparando e intimando a los soldados a la rendición desde muy cerca de sus posiciones. Estos respondieron el fuego y recibió un disparo en el pecho que le causó la muerte inmediatamente.
Ciro había nacido el 10 de diciembre de 1928 en la finca Buey de Gallego, Bayamo, antigua provincia de Oriente.
