Mundial de fútbol 2026: un puñado de favoritos, ¿alguna sorpresa en el horizonte?

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Por Osviel Castro Medel | 11 junio, 2026 |
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El ambiente mundialista ya se vive en cada rincón del planeta a horas de inaugurarse la cita del más universal de los deportes. Y, las predicciones sobre quién levantará la Copa del Mundo se parecen a esos pronósticos del tiempo en zonas de montaña: cambian con el viento, se nublan sin aviso y, cuando uno menos lo espera, aparece un rayo donde todos juraban que iba a brillar el sol.

Con 48 selecciones por primera vez en la historia, los analistas han trazado una lista de favoritos, al igual que hace ahora Zona de Strike.

El jueves 11 de junio, México y Sudáfrica abrirán el torneo en el mítico Estadio Azteca, escenario de dos finales mundialistas y ahora punto de partida de esta edición histórica. La fase de grupos se extenderá hasta el 27 de junio, los octavos de final comenzarán el 28 de junio, y la gran final está programada para el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.

España encabeza muchos vaticinios. No es para menos: en los cuatro años que separan este Mundial de Qatar 2022, la Roja ha ganado la UEFA Nations League, la Eurocopa 2024 y los Juegos Olímpicos de París. Un triplete que pocas selecciones pueden presumir.

Los dirigidos por Luis de la Fuente han encontrado el equilibrio que tanto buscaron después de aquel equipo legendario de 2010, campeón universal. Ahora juegan más rápido, presionan con una intensidad asfixiante y tienen en Lamine Yamal, que ya empieza a compararse con los más grandes, a su principal artillero. Pero el fútbol también es memoria: nadie olvida cómo España, siendo favorita, tropezó en otras citas.

Francia, el otro gran candidato, viene de disputar dos finales consecutivas. Ganó en Rusia 2018 y perdió en Qatar 2022 ante Argentina. Didier Deschamps, quien ya anunció que este será su último torneo al frente del equipo, tiene una máquina bien engrasada. Kylian Mbappé es el faro, pero a su alrededor brillan Ousmane Dembélé, Michael Olise y una defensa que ha sabido reinventarse sin perder jerarquía. Los franceses tienen esa virtud que tanto elogian los estrategas: saber sufrir cuando el partido se pone tenso y sentenciar en los momentos justos.

Argentina defiende el título. Eso ya es un gravamen enorme, porque el fútbol suele ser cruel con los campeones vigentes. Nadie ha logrado el bicampeonato consecutivo desde Brasil en 1962. Sin embargo, la albiceleste de Lionel Scaloni ha demostrado una capacidad de resiliencia.

Recordemos que llegó a Qatar 2022 después de una derrota inicial ante Arabia Saudita que la dejó al borde del abismo, y terminó levantando la copa. Este equipo tiene algo que no se entrena: sabe leer los partidos, cambiar de esquema según el rival y hacer que sus jugadores rindan mejor con la camiseta celeste y blanca que en sus propios clubes. Lionel Messi, a sus 38 años (cumplirá 39 en pleno mundial, el 24 de junio), sigue siendo el referente.

Portugal es la única entre los grandes que nunca ha ganado un Mundial. Cristiano Ronaldo, a sus 41 años, gastará hasta la última gota de combustible para conseguir el trofeo que le falta. Pero los lusos ya no dependen exclusivamente de él. Bruno Fernandes maneja los hilos, Vitinha le da cadencia al mediocampo, y Nuno Mendes se ha convertido, para muchos, en el mejor lateral izquierdo del planeta. Ganaron la UEFA Nations League y sueñan con romper la historia.

Otros favoritos

Inglaterra y Brasil cierran el grupo de candidatos principales. Los ingleses tienen una generación dorada (Bellingham, Kane, Saka), pero arrastran el peso de haber estar siempre cerca sin terminar de concretar. Los brasileños, por su parte, intentan recuperar su identidad con Carlo Ancelotti al mando. Vinicius Jr encabeza un ataque temible, aunque la sombra de Neymar sigue siendo una incógnita.

Alemania, tetracampeona mundial (1954, 1974, 1990 y 2014), vuelve a sonar con fuerza entre los candidatos después de aquel batacazo en fase de grupos en Qatar 2022. Los dirigidos por Julian Nagelsmann han recuperado la solidez defensiva que los caracterizó en sus épocas de gloria y cuentan con una generación de jóvenes talentos (Wirtz, Musiala) que ya no son promesas, sino realidades. Además, la espina clavada de aquella humillación ante Japón en el último Mundial sigue siendo un motor interno para una selección que, cuando se pone el uniforme de campeón, siempre termina siendo temida.

¿La veremos levantando la copa en Nueva Jersey? Quién sabe. Pudiéramos mencionar también a Países Bajos o Bélgica, pero en realidad no están entre los grandes del momento.

¿Alguna sorpresa?

La Copa del Mundo, al final, no la gana el que mejor juega, sino el que mejor sufre, el que mejor se agarra a la fe cuando todo parece perdido.

Los favoritos están señalados, y son pocos. Pero la historia nos ha enseñado que las sorpresas llegan y sacuden.

Bien sabemos que en el fútbol, como en la vida, nada está escrito hasta que el árbitro pita el final. Y eso no lo predice ningua máquina.

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