
“Céspedes posee una altura simbólica en la historia cubana”, así destacó el historiador manzanillero Delio Orozco González al patricio bayamés, Carlos Manuel de Céspedes, a propósito del aniversario 207 de su nacimiento, este 18 de abril.
En su reflexión, a La Demajagua, sobre la vida intelectual patriótica y militar del Padre de la Patria, Orozco expone tres “momentos cardinales”, desde el nacimiento hasta la muerte, en San Lorenzo.
Explica por qué no es solo un hombre, sino un mito viviente de la nación cubana.
-Tiempo genésico bayamés: cuna de la conciencia nacional (1819-1840).
“Crece en un entorno de privilegio colonial que, paradójicamente, siembra las semillas de su rebeldía que lo anticipa a ese espíritu de independentismo.
“En este hogar forja sus primeras emociones familiares, sociales y de conciencia, además, los sentimientos de amor a la patria, y valores, como la lealtad, la empatía y la justicia social.
“Su niñez y adolescencia estuvieron marcadas por su relación con la naturaleza.
“De instrucción temprana en el convento de Santo Domingo y San Francisco, completa el cuadro de su formación académica, enseñanza que lo convierte en un escritor de relevancia en el arte de la pluma.
“Entre otras literaturas, escribe poemas románticos, dramas y ensayos políticos, que denuncian el despotismo colonial”, refiere.
Añade que Céspedes tras recorrer numerosas ciudades, regresa a su ciudad natal, la cual le parecerá un paraíso, arraigo que, luego, pone de manifiesto con ternura en un acto romántico de expresión de amor por la patria chica, en el poema Al Río, publicado por el Periódico El Eco, de Manzanillo.
-Del deslumbramiento europeo a la conspiración revolucionaria.
“Tras su bachillerato, en Santiago de Cuba, y estudios superiores en la Real y Pontificia Universidad de San Carlos y San Ambrosio, en La Habana, Céspedes viaja a Europa.
“El periplo por Francia, Inglaterra, Alemania, Italia, Suiza, Turquía y su integración en las milicias catalanas de España, destacado en su poema Contestación, amplía su horizonte como estratega militar y conductor de hombres de armas”, subraya.
Añade que visitó calles y plazas, donde revive el tiempo genésico de su Bayamo colonial, ciudad a la que regresa deslumbrado, con honradez intelectual.
-Tiempo fundacional de Céspedes
“A su llegada, comienza el tiempo fundacional de Céspedes, que abarca 16 años de vida en Manzanillo, a partir de 1852.
“Deportado por conspiraciones independentista, llega a la Ciudad del Golfo, territorio agrícola, industrial y comercial, donde se percata de las contradicciones entre el poder despótico español y el criollo.
“Es aquí donde fusiona cultura, conocimiento, sensibilidad patria y actitud revolucionaria. Nacen sus hijos Carlos Manuel y Oscar. Pone en práctica sus dotes de abogado, periodista, director y actor teatral.
“En Manzanillo, crea el altar sagrado de la Patria, en el Ingenio La Demajagua, el 10 de octubre 1868; surge así la forja de una nación cubana, donde no podía existir independencia y esclavitud al mismo tiempo.
“Él nos enseñó, que no hay gloria sin dolor, ni triunfo sin sacrificio. Entregó fortuna, propiedades, títulos, reconocimientos y a su hijo Oscar por el honor patriótico y el decoro empeñado.
“Solo y envejecido, con el coraje y un revolver de apenas seis disparos, enfrentó el ejército de San Quintín, el 27 febrero de 1874, en San Lorenzo.
“No es un hombre el que se despeña por el barranco tras una bala enemiga. Quien muere es un sol que se renueva cada día, como aquel 18 de abril”.
