
Con alternativas dirigidas a mantener la vitalidad de la producción y distribución de alimentos, el sistema de la Agricultura granmense enfrenta la actual situación económica, principalmente por la insuficiente disponibilidad de energía eléctrica, combustibles, lubricantes y otros recursos materiales y financieros.
Los agricultores aunque cumplen con algunos indicadores productivos, en los primeros meses del año, están urgidos de incrementar la actual campaña de siembra de primavera, en los cultivos varios, y resarcir atrasos en la plantación y cosecha de arroz.
Al respecto, según reciente análisis, fue identificado un deficiente control de las áreas y la contratación de lo que se cultiva y acopia, lo cual propicia la ilegalidad, el desvío de su destino y los altos precios en la comercialización.
No obstante, lograr 23 mil toneladas de productos, por encima de lo panificado, en esta etapa, quedaron casi dos mil cooperativistas y usufructuarios sin fijar sus compromisos en la venta de los productos agropecuarios.
De ahí que los volúmenes acopiados disten de satisfacer las necesidades y entregas a las industrias láctea y cárnica, entre otras, responsabilizadas con el abastecimiento alimentario de la población y el consumo social.
Mientras, continúa pendiente la ampliación de las áreas en explotación con un proceso lento de entrega, en usufructo, de tierras ociosas, a quienes verdaderamente están en condiciones de hacerlas producir.
El desafío es grande porque sobrepasan las 29 mil hectáreas vacías (disponibles), mientras están a la espera unas 700 solicitudes en trámites, de ellas 109 casos fuera de término, cuando pueden producir más alimentos de inmediato, mediante la modalidad de administración provisional.
Es imprescindible aplicar esta y otras alternativas para acortar los plazos y los trámites relacionados con el proceso, en medio del complejo contexto que enfrenta el país para desarrollar y crecer la producción agrícola.
Se precisa aunar los esfuerzos y darle el máximo de prioridad a la tarea, buscar integración de los factores a la hora de realizar las evaluaciones en el terreno, organizar mejor las comisiones agrarias, y completar su plantilla, en función de desterrar la morosidad del proceso.
No puede ser que exista un campesino, una base productiva, empresa y organismo con interés en crecer en áreas y la tierra permanezca sin cultivar, preferentemente en la rama agropecuaria por dilaciones innecesarias en los trámites.
Asimismo, exige crecer en los diversos tipos de energía renovable que se aplican hoy, a fin de mantener las producciones fundamentales, en medio de un complejo escenario, en el que ha de favorecer, también, los encadenamientos por la demanda de insumos que asumen otras áreas productoras, de maquinaria, fertilizantes, herbicidas, sistemas de riego y combustible.
Así de supremos son los retos que tiene, entre otros, por delante la producción agropecuaria en Granma.
