La Habana, – El Primer Ministro de Cuba, Manuel Marrero Cruz, denunció este jueves las nuevas sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos contra la Unión Cuba-Petróleo (Cupet), que calificó como otra vuelta de tuerca al cerco energético.
A través de su cuenta oficial en la red social X, el Primer Ministro manifestó que “la sanción anunciada hoy contra la Unión Cuba-Petróleo es una nueva arremetida del gobierno de EEUU contra nuestro pueblo. La medida es otra vuelta de tuerca al cerco energético y a su cruel impacto en servicios vitales y en el día a día de las cubanas y cubanos”.
Por su parte, el Canciller cubano señaló en la misma red social que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, “por ambiciones de conquista, aspiraciones presidenciales y sentimientos vengativos de la claque elitista que impulsó su carrera política, ahora refuerza aún más el cerco económico y energético contra Cuba”.
Rodríguez Parrilla afirmó que para justificarlo, Rubio “no acude a excusas preparadas por su Departamento de Estado, sino a mentiras usuales y vulgares, de lo más agresivo, inculto y rabioso entre los enemigos de Cuba”.
La sanción contra Cupet fue anunciada este jueves por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que incluyó a la empresa estatal cubana en la Lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) .
El secretario de Estado Marco Rubio acusó al gobierno cubano de “convertir la energía en un arma” y de “desviar recursos energéticos para llenarse los bolsillos”, afirmaciones que han sido rechazadas por las autoridades cubanas.
El canciller cubano había precisado recientemente, en un detallado mensaje en X, los efectos concretos de la guerra económica de Estados Unidos contra el sistema eléctrico nacional.
Rodríguez Parrilla recordó que los memorandos presidenciales NSPM-5 de 2017 y 2026 establecen “el estrangulamiento y la persecución financiera y comercial” como centro de la asfixia contra Cuba, y que la reinclusión de la Isla en la lista unilateral de supuestos Estados patrocinadores del terrorismo ha convertido a Cuba en un “país de riesgo” para cualquier transacción, negocio e inversión extranjera.
El jefe de la diplomacia cubana ejemplificó cómo las sanciones estadounidenses han afectado directamente la generación eléctrica: en 2023, una empresa europea canceló la venta de repuestos para turbinas de generación por miedo a sanciones; en 2025, una empresa de un país amigo negó asistencia técnica para la termoeléctrica de Cienfuegos porque contenía componentes de origen estadounidense; y técnicos contratados han decidido no viajar a Cuba por amenazas y presiones.
Rodríguez Parrilla recordó además que la Orden Ejecutiva 14380 del presidente Trump, del 29 de enero de 2026, autorizó la imposición de aranceles punitivos contra países que suministren petróleo a Cuba, y que antes de ese cerco energético, los buques petroleros eran amenazados con multas, embargo de activos e incluso interceptación en alta mar.
A ello se suma que 40 bancos extranjeros se han negado a operar con Cuba, bloqueando 140 transferencias bancarias, muchas relacionadas con la compra de tecnología solar o eólica.
El canciller concluyó que “el sistema eléctrico cubano no es víctima de la desidia. Es víctima de una guerra atroz. Quien la ejecuta de forma deliberada, sabe perfectamente el daño que hace a la población y se esconde tras la fachada de la mentira y la propaganda”.
La nueva sanción contra Cupet, que controla la extracción, refinación y distribución de combustible en Cuba, profundiza las limitaciones energéticas que ya afectan servicios vitales como la salud pública, el transporte y la generación eléctrica.
