
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, afirmó en su discurso de apertura del 62 periodo ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos que, «Cuba se encuentra en medio de una emergencia de derechos humanos, asfixiada por las sanciones estadounidenses».
En medio de sus palabras, encaminadas a puntualizar las violaciones de derechos humanos en todo el mundo, el funcionario aseveró, con respecto a la situación que vive la Isla a raíz del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial, financiero y energético que impone el Gobierno de Estados Unidos: «La alarma está en rojo: necesitamos una desescalada urgente».
Esta no es la primera vez que el Alto Comisionado se refiere a las constantes agresiones contra la Mayor de las Antillas. El pasado 8 de junio, a través de sus redes sociales, instó al levantamiento del cerco imperialista y condenó la imposición de nuevas medidas que buscan asfixiar la economía nacional, y cuyo efecto directo recae en la cotidianidad del pueblo, principal víctima de la compleja situación que vive el país.
En aquella oportunidad precisó: «La ampliación de las sanciones de EE. UU. contra Cuba está perjudicando a las personas comunes y poniendo en peligro vidas. Es inaceptable que niños estén muriendo por falta de suministros médicos esenciales. Estas sanciones deben levantarse de inmediato».
La actual sesión del Consejo de Derechos Humanos se desarrolla desde el 15 de junio y se extenderá hasta el 7 de julio, espacio que servirá para reconocer, como dijo el propio Volker Türk, que la humanidad se enfrenta hoy «a desafíos muy serios en materia de derechos humanos. Un ataque sin precedentes y descarado contra el derecho internacional está causando un sufrimiento humano atroz. Debemos denunciarlo, siempre y en todas partes, y trabajar para contenerlo y erradicarlo».
