En la reunión de este miércoles, que inició en la tarde con la presencia del Primer Secretario del PCC y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, el miembro del Buró Político de la organización partidista, José Amado Ricardo Guerra, informó que Raúl fue consultado y está plenamente de acuerdo con las propuestas.
El general de división y secretario del Consejo de Ministros expresó que el líder cubano, quien participa en la reunión mediante videoconferencia, «está convencido de que del análisis colectivo e incluso de las discrepancias, siempre salen las mejores ideas».
Raúl convocó a la participación en esta importantísima reunión, en interés de enriquecer su contenido y construir el necesario consenso en este trascendental momento, para acometer las transformaciones propuestas: «es lo que más conviene hoy a la Revolución», afirmó.
Ricardo Guerra ponderó que el General de Ejército nos alerta que, tan o más importante que la aprobación de estas transformaciones, es “su implementación adecuada y oportuna”, con prioridades bien definidas y la participación consciente de todo nuestro pueblo.
Lo que exige, como ha referido otras veces, es actuar con «los pies y los oídos pegados a la tierra», tomando muy en cuenta las opiniones y preocupaciones de la población, remarcó.
A juicio del secretario del Consejo de Ministros, una fortaleza de este proceso es que el líder al frente de la Revolución, es un protagonista excepcional junto a Fidel Castro, de esta gran obra revolucionaria y haya hecho suya la propuesta presentada.
El Pleno Extraordinario del PCC analiza hoy las propuestas de profundas transformaciones anunciadas por el jefe de Estado de Cuba, las que mañana serán debatidas en sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional (parlamento).
Entre los cambios anunciados por Díaz-Canel están la eliminación de la obligatoriedad de realizar operaciones de importación y exportación a través de empresas estatales, lo que permitiría una participación más directa de los actores económicos.
Se prevén incentivos arancelarios para la importación de materias primas destinadas a la producción nacional y una reorganización de las cadenas logísticas para favorecer las exportaciones y la captación de divisas; mayor autonomía para las empresas estatales, que podrían definir sus propios sistemas salariales y ampliar sus facultades comerciales.
De igual manera, las propuestas otorgan mayores competencias a los municipios para gestionar divisas, autorizar negocios y participar directamente en actividades de comercio exterior, así como se impulsa una reforma institucional que reduciría el número de ministerios de 27 a 21.

